Prisión perpetua para uno de los motochorros que asesinó a una mujer que viajaba en un colectivo en La Matanza
En las últimas horas, un joven de 18 años, apodado "Pechuguita", fue condenado con la pena de prisión perpetua por el asesinato de Hilda Tello, la mujer de 45 años que recibió un disparo mientras viajaba en un colectivo de la línea 174 en San Justo, partido de La Matanza.
De acuerdo a la reconstrucción de los hechos, los investigadores determinaron que en la mañana del 15 de enero de 2025, el delincuente circulaba como acompañante en una moto junto a otro sujeto, D.U.V., quien permanece prófugo y cuenta con pedido de captura nacional e internacional.
Sobre la calle Coronel Lynch al 2800, entre Illia y San Martín, armados intentaron robarle su auto a un joven que se encontraba en la vereda. Si bien intimidaron a la víctima, no lograron sustraerle el rodado ni demás pertenencias porque intervino el chofer del colectivo donde viajaba Hilda.
Al percatarse de la situación, el colectivero redujo el paso de la moto, y esta maniobra provocó la reacción violenta del acusado de 18 años, quien disparó tres veces hacia el colectivo, y uno de esos proyectiles impactó a la pasajera.
Rápidamente, el conductor del interno 623 de la línea 174, trasladó a la mujer a la Clínica San Francisco, Hilda falleció poco después de ingresar al centro médico. En tanto, la autopsia determinó que la bala, de calibre 9 milímetros, ingresó por el costado de la víctima, atravesó el corazón y pulmón, y le provocó lesiones mortales.
Por su parte, los sospechosos huyeron en dirección a La Tablada e ingresaron al barrio José Ingenieros de Ciudad Evita.
La detención del motochorro en La Matanza
Tras varias tareas de investigación, los agentes identificaron a ambos implicados. El autor de los disparos, oriundo de la zona, tenía 18 años al momento del crimen y poseía antecedentes por amenazas coactivas agravadas, además contaba con un pedido de captura nacional e internacional por coacción agravada y resistencia a la autoridad.
Agentes del Grupo Táctico Operativo (GTO) de las seccionales de Rafael Castillo y San Justo, lograron determinar que el joven se encontraba escondido en el barrio Salamanca de González Catán. Luego de montar un operativo y vigilar las viviendas, efectuaron la detención del acusado.
Tras su confesión, la Justicia lo consideró culpable de robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa (por el intento de asalto al vecino que lavaba el auto) y de homicidio agravado, criminis causae agravado por el uso de arma de fuego por el asesinato de Hilda Tello. El fallo coincidió con el pedido del fiscal del juicio, Carlos Luppino.