El homenaje de Victoria Villarruel a los caídos en el asalto al cuartel de La Tablada: "Herida abierta"
Este 23 de enero se cumplen 37 años del intento de copamiento del Regimiento de Infantería Mecanizado N°3 "General Belgrano", ubicado en la localidad de La Tablada, partido de La Matanza, y la vicepresidenta, Victoria Villarruel, homenajeó a los policías y soldados caídos durante ese episodio.
A través de sus redes sociales oficiales, expresó: "En ese hecho brutal fueron asesinados oficiales, suboficiales, soldados conscriptos y policías que defendieron su unidad, su lugar de servicio y a la sociedad a la que juraron proteger".
En la misma línea, agregó que "a más de tres décadas, la herida sigue abierta. Las víctimas aún no han sido reconocidas ni reparadas como corresponde, quienes actuaron para recuperar el cuartel enfrentaron procesos judiciales, mientras que los responsables del ataque fueron beneficiados con indultos".
"Mi respeto y gratitud a quienes defendieron el Regimiento de todos los argentinos. A nuestros policías, militares y soldados caídos, el recuerdo permanente que exige verdad y justicia. A sus familias, mi acompañamiento sincero y mi abrazo en este dolor que no prescribe", sostuvo la vicepresidenta.
Por último, remarcó que "recordar La Tablada es ejercer la memoria completa, sin omisiones ni relativizaciones, entendiendo el contexto histórico y las consecuencias de la violencia política en nuestro país. La verdad y el recuerdo son indispensables para que la Argentina pueda construir un futuro con justicia y respeto por la vida".
El ataque al cuartel de La Matanza
En las primeras horas de la mañana del 23 de enero de 1989, un grupo de 46 militantes armados ingresó al cuartel utilizando un camión robado de una empresa de bebidas, que había sido sustraído en Camino de Cintura. Para confundir a los soldados, repartieron panfletos con consignas vinculadas a los levantamientos carapintadas.
Detrás del camión ingresaron varios vehículos con el resto de los atacantes, organizados en distintos grupos con objetivos específicos dentro del predio militar, entre ellos la toma de los blindados ubicados en los galpones del fondo.
La resistencia inicial del casino de suboficiales frustró el avance del grupo armado y derivó en un intenso enfrentamiento que se extendió por cerca de 36 horas. Rápidamente, fuerzas del Ejército y de la Policía Bonaerense cercaron la zona para impedir la huida de los atacantes.
El saldo fue trágico: 41 personas murieron durante el operativo, entre ellas integrantes del MTP, efectivos del Ejército Argentino y policías provinciales, convirtiendo al episodio en uno de los más sangrientos desde el retorno de la democracia.