2026-06-02

Vocación, entrega y servicio: por qué se celebra el Día del Bombero Voluntario

En el Oeste, historias como la de los Bomberos Voluntarios de Ituzaingó reflejan el compromiso y la solidaridad que impulsan esta tarea.

Cada 2 de junio se celebra en Argentina el Día Nacional del Bombero Voluntario, una fecha que busca reconocer a miles de hombres y mujeres que, de manera desinteresada, dedican parte de su vida al servicio de la comunidad.

La efeméride recuerda un hecho ocurrido en 1884, cuando un incendio de grandes dimensiones amenazó con extenderse por el barrio porteño de La Boca. Ante la emergencia, un vecino llamado Tomás Liberti, junto a su hijo y otros habitantes de la zona, organizó una cadena humana para combatir las llamas. Aquella acción solidaria dio origen al primer cuerpo de Bomberos Voluntarios del país.

Vocación, entrega y servicio: por qué se celebra el Día del Bombero Voluntario.

 

Actualmente, Argentina cuenta con más de 43.000 bomberos voluntarios distribuidos en más de 900 cuarteles. De ellos, alrededor de 7.000 son mujeres que también forman parte de esta labor fundamental para la sociedad.

"El bombero es una persona muy comprometida con su comunidad y tremendamente responsable porque el voluntariado de bomberos requiere de mucho profesionalismo. Ser bombero implica un voluntariado de 24 horas por 7 días, los 365 días del año", expresó Javier Ferlise, presidente de la Fundación Bomberos de Argentina.

Una vocación que también se vive en el Oeste

En el Oeste existen numerosos cuarteles que diariamente responden a incendios, accidentes, rescates y emergencias de todo tipo. Uno de esos ejemplos es el de los Bomberos Voluntarios de Ituzaingó, institución que este año celebró tres décadas de servicio.

En diálogo con Viví el Oeste diario, Ricardo Demonte, vicepresidente y uno de los fundadores del cuartel, recordó que la historia comenzó de manera muy particular: "En realidad nació en mi casa".

La iniciativa surgió tras un incendio que sufrió en su vivienda y que fue atendido por un pequeño destacamento de Villa Udaondo. Aquella experiencia despertó en él la necesidad de colaborar y, con el tiempo, de impulsar la creación de un cuerpo de bomberos propio para Ituzaingó.

Los primeros años estuvieron marcados por las dificultades. "Teníamos una sola unidad para cubrir a más de 170.000 habitantes y apenas una docena de bomberos", recordó.

Sin embargo, gracias al esfuerzo de los voluntarios, el apoyo de los vecinos y distintas campañas solidarias, la institución logró crecer hasta convertirse en un referente para la comunidad.

A lo largo de estos 30 años, los Bomberos Voluntarios de Ituzaingó atravesaron situaciones complejas y participaron de operativos históricos. Uno de los momentos más recordados fue el tornado que afectó al conurbano bonaerense en 2012.

"Los chicos dormían en el piso del cuartel. Fue desgarrador, pero también nos demostró la entereza del cuerpo", relató Demonte.

Para el referente de la institución, el vínculo con la comunidad es uno de los pilares fundamentales que permiten sostener el trabajo cotidiano. "Sin el aporte material y humano de los vecinos, la institución se estancaría. Es fundamental que todos podamos colaborar", remarcó.

Qué se necesita para ser bombero voluntario

Más allá de la capacitación técnica y la preparación física, quienes forman parte de los cuarteles coinciden en que la principal condición es la vocación de servicio.

"Es una entrega. Hay que formarse, estudiar y dedicarle tiempo. Pero es una de las experiencias más gratificantes que se puede vivir", explicó Demonte.

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