Emigrar, emprender y volver a empezar
Emigrar y emprender son de las decisiones más trascendentales que una persona puede tomar, y cuando ambas coinciden, les aseguro que puede convertirse en un coctel explosivo. Hablar de emprender en Estados Unidos suele despertar un entusiasmo inmediato. La idea de un mercado dinámico, reglas claras y oportunidades por doquier, posicionan al país como uno de los destinos más atractivos para iniciar un negocio. Sin embargo, emprender y emigrar, implica adaptación, estrategia y conocimiento.
Para quienes llegamos a Estados Unidos con un proyecto propio, el reto es doble. Emigré junto a mi familia hace poco más de ocho años y los primeros meses fueron un desafío constante, desde entender el sistema hasta adaptarnos a una cultura diferente, cada paso requirió aprendizaje. Para los emigrantes emprendedores, quienes los primeros meses deben adaptarse a un nuevo país y poner en marcha una idea de negocio, por momentos todo puede resultar bastante abrumador.
Uno de los errores más comunes es asumir que la experiencia previa que traemos desde nuestro país de origen será suficiente para replicar un negocio exitoso. La famosa receta de la abuela no siempre es viable, si no la encuadramos en las estructuras propias del país y entendiendo que cada mercado tiene sus propias reglas, hábitos de consumo y exigencias.
Con el tiempo, el inmigrante emprendedor desarrolla una habilidad única y maravillosa, la capacidad de resiliencia. El que emigra se adapta, se recupera y finalmente sale fortalecido. El famoso ’volver a levantarse, después de caer’. Emprender en otro país es tan duro como poderoso, porque en definitiva es entender que las posibilidades no siempre llegan, sino que se crean. Muchas veces toca reinventarse, una palabra que encierra muchísimas otras, como determinación, paciencia, decisión y templanza. Salir de estructuras conocidas puede resultar desafiante.
Casos reales demuestran que, con el tiempo, es posible construir estabilidad, adaptarse sin perder la esencia y desarrollar proyectos que reflejen tanto el origen como el presente. Los emigrantes emprendedores que triunfan en este país son aquellos que abrazan la nueva cultura sin olvidar la propia, son los que estudian, se informan y están abiertos a rápidamente cambiar el rumbo si eso hiciese falta. Emprender en Estados Unidos no es un camino simple, pero si un camino posible.
Emigrar y emprender no es un camino lineal, así que si estas por iniciarlo, asegura fuerte tu cinturón de seguridad porque atravesaras muchas turbulencias hasta llegar a destino, y si ya estas acá, toca apretar puños y dientes, y darle para adelante.
Por Carolina Acquila
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