Simularon un choque con un auto eléctrico en Ituzaingó para poner a prueba los protocolos de emergencia
Autopistas del Oeste llevó adelante un importante simulacro de emergencia en Ituzaingó con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta ante un accidente de tránsito que involucre vehículos de nuevas tecnologías. La actividad se desarrolló sobre la colectora descendente del Acceso Oeste, a la altura de la calle Cura Brochero, y recreó una colisión entre un automóvil eléctrico y otro impulsado por combustible tradicional.
La práctica permitió poner a prueba los procedimientos de actuación frente a un siniestro vial complejo, incorporando las particularidades que presentan los vehículos eléctricos, una tecnología cada vez más presente en las calles y rutas del país.
El ejercicio comenzó con un llamado simulado a la línea de emergencias 140, alertando sobre un choque con personas atrapadas. A partir de esa comunicación, se activó el protocolo correspondiente y se desplegaron los distintos equipos de intervención.
Personal de Seguridad Vial fue el primero en arribar al lugar para realizar una evaluación inicial y asegurar la zona. Luego se sumaron efectivos de los Bomberos Voluntarios de Ituzaingó, profesionales del servicio médico Acudir y agentes encargados del ordenamiento del tránsito.
Durante el simulacro, los bomberos llevaron adelante tareas de rescate y control de riesgos, mientras que los equipos médicos asistieron a las víctimas simuladas. En paralelo, se implementaron desvíos para garantizar la circulación en los alrededores y se coordinó el retiro de los vehículos mediante una grúa.
Prepararse para nuevas tecnologías
Uno de los principales objetivos de la jornada fue analizar los desafíos que presentan los vehículos eléctricos ante una emergencia, ya que requieren protocolos específicos de intervención debido a sus sistemas de baterías y componentes de alta tensión.
Según explicaron desde Autopistas del Oeste, este tipo de ejercicios permite medir tiempos de respuesta, mejorar la coordinación entre los distintos organismos que intervienen en una emergencia vial y detectar aspectos a optimizar para futuras situaciones reales.
La actividad se extendió durante aproximadamente una hora y media y requirió el cierre preventivo de un tramo de la colectora. Una vez finalizado el operativo, los participantes realizaron una evaluación conjunta para revisar el desempeño de cada área y fortalecer los mecanismos de actuación ante incidentes en la vía pública.
Desde la concesionaria destacaron que estos entrenamientos resultan fundamentales para adaptar los procedimientos de seguridad a las nuevas formas de movilidad y seguir mejorando la respuesta ante emergencias en corredores de alta circulación como el Acceso Oeste.