Ciudadela: se hicieron pasar por empleados de una empresa de luz y entraron a robar a la casa de una jubilada
Un nuevo hecho de inseguridad tuvo lugar en Zona Oeste, en esta ocasión dos delincuentes vestidos como empleados de la empresa Edenor entraron a robar a la casa de una mujer de 73 años en Ciudadela, partido de Tres de Febrero, y la tiraron al suelo mientras la amenazaban.
El hijo de la víctima, Donato estaba durmiento en una habitación, escuchó los gritos y salió a defenderla: se enfrentó a golpes con los asaltantes y logró que escaparan de la vivienda. El hecho ocurrió cuando la mujer estaba sola en su casa, porque su marido había salido a pasear a sus perras.
Los supuestos empleados golpearon la puerta y le dijeron a la jubilada que tenían que realizar un arreglo en la luz. La mujer les creyó, los dejó pasar y una vez dentro, la atacaron y la tiraron al piso.
El hijo, que no vive con sus padres pero que estaba provisoriamente en la casa debido a que está sin empleo, dormía en una de las habitaciones. El grito de su madre lo despertó y, cuando salió, se encontró con los dos hombres sobre ella.
Intento de robo en Ciudadela: el relato en primera persona
En diálogo con TN, Donato relató que "lo primero que me despierta es el grito de mi vieja. Impulsivamente me pongo frente a ellos. Lo primero que veo es a ella en el suelo y ellos arriba".
Al ver esa situación, decidió intervenir y se enfrentó con los dos delincuentes. "Me fui a las manos, me empecé a pelear y los dos se me fueron encima. Uno me agarró del buzo y me pegó, yo también le pegué y el otro me pinchó con un destornillador, pero no logró perforarme", expresó.
El forcejeo continuó hasta que la víctima logró abrir la puerta y comenzó a gritar, mientras que su hijo continúo enfrentando a los hombres y consiguió sacarlos de la casa.
Tras el ataque, los ladrones escaparon y Donato, que quedó golpeado debió ser trasladado al Hospital Santojanni para ser asistido. "Más que salvarme a mí fue salvar a mi vieja y a mi viejo que volvía de pasear a las perras, pero la historia podría haber sido otra", sostuvo.
"Se piensan que somos piratas y tenemos oro y plata, dólares, apenas con la jubilación si se puede pagar el alquiler y comer", remarcó Donato y agregó que "le decían que la iban a matar, que le iban a pegar, pero no se contaron con que yo esté y que reaccione, aunque ellos eran el doble que yo". Por el momento, los delincuentes continúan prófugos.