Día Mundial del ACV: señales de alarma, por qué es clave consultar enseguida y qué hábitos permiten evitarlos

Desde el Ministerio de Salud bonaerense advierten que también se presenta cada vez con mayor frecuencia en personas jóvenes y remarcan la importancia de reconocer las señales de alerta y acudir de inmediato a un centro de salud.

El Accidente Cerebrovascular (ACV) puede ocurrir de manera repentina y afectar a personas de cualquier edad. Por eso, reconocer sus síntomas y actuar rápidamente resulta fundamental para mejorar las posibilidades de recuperación y reducir las secuelas.

En el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemora cada 29 de octubre, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires advirtió sobre el aumento de estos episodios en personas jóvenes y destacó la importancia de controlar los factores de riesgo y conocer las principales señales de alarma.

El ACV es una de las principales causas de muerte y la primera causa de discapacidad. Se produce cuando una parte del cerebro deja de recibir el flujo sanguíneo necesario para llevar oxígeno y glucosa a las neuronas. Puede ser isquémico, cuando una arteria se obstruye, generalmente por un coágulo, o hemorrágico, cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca un sangrado.

Cuáles son los síntomas de un ACV

Uno de los principales desafíos es identificar los síntomas, que suelen aparecer de manera súbita. El médico Leandro Tumino, coordinador de la Red Provincial de ACV, difundió una regla sencilla para recordar las señales de alerta utilizando las letras del apellido Messi.

  • M de Movimiento: pedirle a la persona que levante los brazos. Si uno de ellos cae o no puede levantarlo, puede ser una señal de ACV.

  • E de Expresión: solicitarle que sonría y observar si un lado de la cara se mueve menos que el otro o si la sonrisa queda torcida.

  • S de Saber hablar: pedirle que repita una frase sencilla, como “El sol brilla hoy”. Si tiene dificultades para hablar, pronunciar las palabras o comprender lo que se le dice, es una señal de alerta.

  • S de Sensibilidad o estabilidad: prestar atención al adormecimiento o la pérdida repentina de fuerza en una mitad del cuerpo, a las dificultades para mantener el equilibrio o a un dolor de cabeza muy intenso y repentino.

  • I de Imprescindible llamar a emergencias: ante uno o más de estos síntomas, es fundamental solicitar asistencia médica inmediata.

No es necesario que aparezcan todos los síntomas para sospechar un ACV. Ante una sola señal de alarma, hay que actuar sin demora. Incluso si los síntomas desaparecen al cabo de unos minutos, se requiere una evaluación médica urgente.

Por qué cada minuto cuenta

El tiempo es determinante para el tratamiento y la recuperación. Según explicó Tumino, en determinados casos de ACV isquémico existe una ventana de hasta cuatro horas y media desde el inicio de los síntomas para administrar un tratamiento intravenoso destinado a disolver el coágulo. Otros pacientes pueden beneficiarse de tratamientos específicos según su situación clínica y los estudios realizados.

En los ACV hemorrágicos, la rapidez también es esencial para identificar el origen del sangrado e iniciar el tratamiento adecuado.

Ante la sospecha de un ACV, se debe llamar al servicio de emergencias y no esperar a que los síntomas desaparezcan. También es importante registrar la hora en que comenzaron las manifestaciones o el último momento en que la persona fue vista sin síntomas. No se recomienda administrar medicamentos, alimentos ni bebidas por cuenta propia.

Una vez en el hospital, el equipo médico debe realizar los estudios necesarios para confirmar el diagnóstico y determinar el tratamiento más adecuado.

ACV en personas jóvenes: cuáles son los factores de riesgo

Las condiciones de vida actuales también pueden influir en la aparición de estos episodios. Entre los factores señalados por los especialistas se encuentran el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el uso de drogas, una alimentación poco saludable y el estrés crónico.

A esto se suman enfermedades que pueden permanecer sin síntomas durante mucho tiempo, como la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado, especialmente cuando no están controladas.

Por eso, la prevención incluye realizar controles médicos periódicos, mantener una actividad física regular, llevar una alimentación saludable con frutas y verduras, reducir el consumo de sal y productos ultraprocesados y evitar el tabaco.

De acuerdo con la información difundida por la cartera sanitaria bonaerense, alrededor del 80% de los ACV podrían prevenirse mediante el control de los factores de riesgo y la adopción de hábitos saludables.

La importancia de una atención especializada

En los últimos años, la provincia de Buenos Aires fortaleció su red de atención mediante la capacitación de profesionales y la incorporación de equipamiento para el diagnóstico y tratamiento de estos cuadros.

Actualmente, el sistema público bonaerense cuenta con Unidades de ACV de alta complejidad en los hospitales San Martín de La Plata, Dr. Oscar Alende de Mar del Plata y Alberto Balestrini de La Matanza. Además, dispone de equipos especializados en distintos hospitales del territorio provincial.

La detección temprana, la atención médica inmediata y el acceso al tratamiento adecuado pueden marcar una diferencia decisiva en la evolución de una persona que sufre un ACV.

Conocer los síntomas puede salvar vida

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