CocinArte abre sus puertas en Ramos Mejía: “No queremos que nuestros alumnos solamente aprendan recetas, queremos que entiendan la cocina”

Aprender gastronomía puede ser mucho más que incorporar técnicas y recetas: también puede convertirse en el primer paso hacia un oficio, un emprendimiento o una nueva oportunidad laboral.

En diálogo con Viví el Oeste, Guillermo Huber, Mentor Estratégico de Cocinarte, cuenta cómo nació el proyecto educativo que abrió sus puertas en Ramos Mejía. Una propuesta de formación práctica y presencial que combina carreras, cursos y talleres con herramientas de gestión y desarrollo emprendedor, con el objetivo de que cada alumno pueda transformar su pasión por la cocina en un proyecto de vida.

-¿Qué necesidad detectaron en la formación gastronómica que los llevó a desarrollar esta propuesta?

La gastronomía está presente en toda nuestra vida. Nos reúne, nos trae recuerdos y muchas veces es una forma de expresar cariño. Y justamente ahí vimos una oportunidad: hay muchísimas personas que aman cocinar, incluso que lo hacen muy bien, pero que no siempre saben cómo dar el siguiente paso.

Creemos que hace falta acercar una formación que conecte esa pasión con herramientas reales. Que no se trate solamente de seguir recetas, sino de entender lo que hacemos, desarrollar habilidades y descubrir que aquello que disfrutamos también puede convertirse en un oficio, un emprendimiento o una profesión.

Así nace Instituto COCINARTE, con una propuesta práctica, presencial y progresiva, donde cada persona pueda comenzar desde sus posibilidades y avanzar a su propio ritmo.

Porque no todos sueñan con convertirse en chefs. Algunos quieren aprender, otros emprender y otros encontrar una nueva manera de ganarse la vida.

Nuestra convicción es que aquello que hoy hacés con amor también puede convertirse en una oportunidad para construir tu futuro. De eso se trata Vivir la Gastronomía.

-¿Por qué eligieron Ramos Mejía para instalar la escuela? ¿Qué lugar creen que puede ocupar en la comunidad gastronómica de Zona Oeste?

Elegimos Ramos Mejía porque es uno de los grandes puntos de encuentro de Zona Oeste. Es una ciudad con identidad, movimiento y muy buena conectividad, que nos permite acercar nuestra propuesta a vecinos de distintas localidades.

Nuestra sede está en Avenida San Martín 1658, muy cerca de la estación, con instalaciones nuevas y modernas, pensadas para aprender haciendo y compartir experiencias.

Pero nuestra aspiración va mucho más allá de abrir una escuela. Queremos convertirnos en un punto de encuentro para la comunidad gastronómica del Oeste. Un espacio donde jóvenes descubran su vocación, adultos encuentren nuevas oportunidades, emprendedores perfeccionen sus productos y personas de distintas edades se reúnan alrededor de algo que las apasiona.

Creemos profundamente en el valor de aprender presencialmente: compartir conocimientos con los profesores, intercambiar experiencias con compañeros, probar otros sabores y construir relaciones que continúen más allá del aula.

Nos encantaría que, con el tiempo, COCINARTE sea reconocido no solamente como un lugar donde se aprende gastronomía, sino como un lugar donde se descubren talentos, nacen proyectos y crece una comunidad.

-Cocinarte ofrece carreras, cursos y talleres que se pueden ir sumando progresivamente. ¿Cómo funciona este sistema de formación modular?

Nos gusta explicarlo de una manera muy sencilla: en COCINARTE no hay una sola puerta de entrada, sino un camino que cada persona puede recorrer a su propio ritmo.

Alguien puede comenzar con un seminario de unas pocas horas, entusiasmarse y continuar con un taller, profundizar sus conocimientos en un curso y, si descubre que quiere hacer de la gastronomía su profesión, avanzar hacia una carrera. Y quien ya tenga clara su vocación, puede comenzar directamente por una formación profesional.

La idea es que cada aprendizaje tenga valor por sí mismo, pero que también pueda ir sumándose a una trayectoria de formación más amplia. Que lo aprendido hoy sea la base sobre la que puedas seguir construyendo mañana.

Porque entendemos que no todos tienen los mismos tiempos, posibilidades económicas o aspiraciones. Muchas veces, lo que frena a alguien no es la falta de ganas, sino pensar que debe comprometerse desde el primer día con una carrera de varios años.

Nosotros proponemos algo diferente: empezá por lo que hoy podés y querés aprender; después, el camino lo vas construyendo vos.

En COCINARTE creemos que cada paso cuenta. Lo importante es animarse a dar el primero.

Y para quienes quieran dar ese primer paso, ¡este noviembre arrancan varios talleres! Además, lanzamos condiciones únicas e irrepetibles para quienes formen parte de nuestra Generación Fundadora. Beneficios especiales para quienes se animen a empezar esta historia con nosotros. ¡Sería una lástima dejarlos pasar!

-¿Qué diferencia a Cocinarte de otras escuelas de gastronomía?

Creo que nuestra principal diferencia está en algo muy sencillo: no queremos que nuestros alumnos solamente aprendan recetas, queremos que entiendan la cocina.

¿Por qué fermenta una masa? ¿Qué sucede si cambiamos una harina, una manteca o la temperatura de cocción? ¿Cómo logramos que algo que salió espectacular una vez podamos volver a hacerlo, incluso mejor?

Nos interesa que cada alumno comprenda el porqué de las cosas, que desarrolle técnica, criterio y confianza para crear, experimentar y resolver situaciones por sí mismo.

Por eso apostamos a una formación esencialmente práctica y presencial. Porque la gastronomía también se aprende con los sentidos: tocando, oliendo, probando, compartiendo y corrigiendo. Y en ese proceso, los profesores y compañeros se convierten en una red de aprendizaje que queremos que trascienda las aulas.

Y hay otro aspecto fundamental: enseñamos a pensar como dueños. Porque aprender a hacer algo extraordinario es maravilloso, pero entender cómo producirlo, ponerle precio y convertirlo en una oportunidad económica abre posibilidades completamente diferentes.

En definitiva, no queremos que nuestros alumnos se lleven solamente un recetario. Queremos que se lleven conocimientos, habilidades, relaciones y, sobre todo, la confianza de saber que son capaces de crear algo propio.

Eso es lo que buscamos formar en cada CocinArtista.

 

Las instalaciones de CocinArte, en Av. San Martín 1658

 

-Ustedes plantean que los alumnos no solo aprendan a cocinar, sino también a vivir de su pasión. ¿Cómo se trabaja esa mirada empresarial dentro de la formación?

Hay una diferencia enorme entre saber cocinar algo delicioso y saber convertirlo en una actividad de la que puedas vivir. Y justamente queremos ayudar a nuestros alumnos a construir ese puente.

Imaginemos que aprendiste a preparar un pan dulce espectacular. ¡Fantástico! Pero ahora vienen otras preguntas: ¿cuánto te costó hacerlo?, ¿a qué precio podrías venderlo?, ¿cómo harías para producir veinte y que todos salgan igual de bien?, ¿cuánto te quedaría de ganancia?

En COCINARTE queremos que esas preguntas también formen parte del aprendizaje. Que nuestros alumnos no solamente desarrollen habilidades gastronómicas, sino que incorporen criterios de costos, precios, márgenes, producción y comercialización.

Nos gusta resumirlo en tres ideas: crear un producto que la gente desee, que puedas reproducir con calidad y que, además, sea rentable.

Por supuesto, no todos tienen que abrir un restaurante o convertirse en empresarios. Pero creemos que todos merecen conocer el potencial económico de aquello que saben hacer.

Porque hay algo maravilloso en la gastronomía: podés hacer lo que amás, generar algo bueno para los demás y, al mismo tiempo, construir una manera de ganarte la vida.

Y cuando esas tres cosas se encuentran, sentimos que estamos cumpliendo nuestra misión: que nuestros alumnos realmente puedan Vivir la Gastronomía.

-¿Qué conocimientos necesita hoy una persona que quiere emprender en gastronomía, además de saber cocinar?

Yo diría que necesita aprender a mirar la gastronomía también desde el otro lado del mostrador.

No alcanza con preguntarse «¿me sale rico?». También hay que preguntarse: ¿para quién estoy cocinando?, ¿qué hace especial a mi producto?, ¿por qué alguien me elegiría y estaría dispuesto a pagar por él?

Después viene una parte menos romántica, pero fundamental: entender los costos, definir precios, cuidar los márgenes, organizar las compras y la producción, garantizar la calidad y administrar el negocio. Porque preparar una torta espectacular para tu familia es una cosa; producir cincuenta, que todas salgan igual de bien y que además te dejen una ganancia, es un desafío completamente diferente.

Y hay algo que considero igual de importante: aprender a comunicar, vender y construir relaciones con los clientes. Hay personas con un talento gastronómico extraordinario que muchas veces no saben cómo mostrar lo que hacen o cómo convertirlo en una oportunidad comercial.

Por eso, en COCINARTE queremos desarrollar esa doble mirada: la del cocinero que crea con pasión y la del emprendedor que piensa, organiza y gestiona con criterio.

Porque una buena receta puede abrirte las puertas del mercado, pero es una buena gestión la que te permite mantenerlas abiertas.

En definitiva, no se trata solamente de aprender a cocinar algo extraordinario, sino de aprender a construir algo valioso y sostenible alrededor de ese talento.

-¿Qué les gustaría que ocurriera con una persona después de pasar por Cocinarte?

Me encantaría que cada persona que pase por COCINARTE descubra que es capaz de mucho más de lo que imaginaba cuando llegó.

Y eso no tiene edad. Desde un chico de 6 años que comienza a descubrir sabores y desarrollar su creatividad en nuestro programa Cocina Kids, pasando por adolescentes que exploran sus primeras vocaciones, hasta adultos que quieren aprender algo nuevo, reinventarse o emprender.

Que alguien descubra un oficio que lo entusiasme y pueda llevarlo a cualquier lugar del mundo. Que quien siempre hizo tortas para su familia se anime a convertir ese talento en un emprendimiento. O que una persona simplemente encuentre una nueva pasión que le dé alegría y sentido a su vida.

Porque nuestro verdadero propósito no es solamente transformar ingredientes en platos extraordinarios, sino acompañar a las personas en su propia transformación.

Queremos que nuestros CocinArtistas se lleven conocimientos, técnica y confianza, pero también experiencias, amistades y relaciones que los acompañen mucho más allá de nuestras aulas.

Me gusta imaginar que dentro de algunos años nos encontremos con alguien que tenga su propio emprendimiento, trabaje en un gran restaurante o simplemente disfrute cocinando para quienes ama, y nos diga: «Yo empecé en COCINARTE».

Creo que no habría satisfacción más grande para nosotros.

Y a quienes estén leyendo esta nota, quiero invitarlos a dar ese primer paso. Sígannos en Instagram y Facebook como Cocinarte Ramos Mejía, escríbannos y pregúntennos cómo participar en alguna de nuestras clases de demostración gratuitas. Queremos que vengan, nos conozcan y descubran todo lo que pueden aprender.

Porque a veces una gran historia comienza con algo tan sencillo como animarse a cocinar por primera vez.

Eso es Vivir la Gastronomía. ¡Eso es COCINARTE!

Para comunicarse con CocinArte:

Sede Ramos Mejía  |  Av. San Martín 1658, Ramos Mejía

Instagram:  @cocinarteramosmejia  |  Facebook  facebook.com/cocinarteramosmejia

Web  www.institutococinarte.com  |  Tel.  (11) 4416-3709

Temas de esta nota
Te puede interesar