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Celeste Muriega: “Todos los que somos de acá nunca dejamos de serlo, aunque nos vayamos a otro lado siempre somos del oeste”

Celeste Muriega es una de las mujeres más lindas de la Argentina. Después de años de trabajo en el ambiente del teatro, esta joven oriunda de Haedo saltó a la fama con nombre propio y desde allí no para de crecer. En diálogo con Viví el Oeste Diario contó sobre su infancia, sus colegios, su primeros espectáculos en boliches de la zona, su relación con la fama y la exposición, sus proyectos y sueños, y su vínculo con familiares y amigos que la hacen confesar que del oeste, nunca se fue.

A sus 28 años, Celeste Muriega se destaca por ser una gran bailarina, una artista que con el correr de los años se va mostrando en multifacética. “Salvese quien pueda” donde compartió escenario con Flor de la V, Emilio Disi y Osvaldo Laport,  y “Liberate” junto a Lizzy Tagliani, son sus últimos dos experiencias en el teatro, camino que la va afianzando en la actuación. A su vez sigue mostrando todas sus condiciones de baile con diferentes participaciones en Showmatch.

Dueña de una figura infartante, esta modelo sigue apostando a más y entre otros de sus proyectos, se vincula con la moda a partir de la organización de showrooms. En este contexto dialogó unos minutos con Viví el Oeste.

 

¿Cómo estás actualmente?

Termine una temporada muy linda con “Salvese quien pueda” en la que estaba de gira y ahora que estoy un poquito más tranquila estoy tratando de dedicarme al tema de la ropa con los showrooms. Me pareció que estaba bueno que mis seguidores puedan sacarse una foto conmigo y puedan llevar ropa que tal vez es muy costosa y acá están a precios súper económicos. En este gimnasio que es el de mis viejos (Fasola 701) tengo muchas actividades, también hay una academia y organizo seminarios.

¿Siempre de Haedo?

Nací en Haedo, en la clínica Tachela, por las circunstancias de la vida me fui a otros lugares, voy deambulando por todos lados, soy una persona muy nómade entre las giras y demás, pero para mí nunca me fui de acá, pertenezco a este lugar.

¿Qué tiene de especial?

Es el lugar donde nací, está mi familia acá, me atrae por el hecho de que soy muy familiera, muy amiguera, conservo amistades del barrio, entonces es como que necesito siempre volver aunque sea una o dos veces por semana para compartir con toda mi gente.

Conservás amistades entonces…

Amistades tengo muchas, desde la infancia, adolescencia, la escuela, gente con las que he compartido momentos y todavía conservo la amistad. De hecho hay una acá que me está haciendo mate y me está esperando. (Risas).

¿A qué escuelas fuiste?

A la Media N°2 de Haedo y a la N° 93 de El Palomar, las dos del estado. Yo había tenido una beca para una escuela privada pero no la quise agarrar se la deje a un amigo. Me gusta la calle que te da una escuela del estado para ver la realidad, las escuelas privadas a veces muestran una realidad y uno quiere llegar más alto de lo que le da. Yo siempre fui clase media y me parecía correcto estar en una escuela del estado, me parecía más acorde.

¿Cómo te divertías de chica?

Me gustaba trepar a los árboles, todas las lastimaduras que tengo son de las caídas que me daba. Siempre jugaba en los árboles de la puerta de mi casa, me gustaba jugar con mi perro en la puerta; siempre jugaba con mi hermana y nos matábamos. También fui muy solitaria, sino era con mi hermana estaba sola, hasta las 13 o 14 era solitaria, después salí del closet y no paré. (Risas).

¿Un poco tímida?

Capaz que la gente por lo que ve puede llegar a creer que soy una chica desinhibida, que voy al frente y nada que ver. A veces me da timidez y cuando no conozco me cuesta entrar en confianza. Una vez que supero eso dejo de parecer agrandada porque esa es la primera imagen que da, la sensación que puede generar, pero cuando me conocen se dan cuenta que es solo una impresión.

¿Dónde salías a bailar en tu adolescencia?

No salía a bailar, yo quería bailar arriba del escenario, entonces hacía shows de Axe, brasilero y demás en Pinar de Rocha, Club Leloir, y otros. Ya desde adolescente  comencé con eso, iba a bailar así, mientras laburaba. Siempre me gusto trabajar, siento que estoy utilizando el tiempo cuando trabajo o cuando hago algo hacia el crecimiento a nivel artístico y laboral, es algo que me incentiva constantemente.

¿Cuándo arrancó el amor por el baile?

Muy de chica, a los 6 años hice mi primer show junto a mi papá en San Pedro para 3000 personas. Fue mi debut, cero nervios, estaba re contenta, me pagó con una hamburguesa de Mc Donalds, ese fue mi primer sueldo. (risas).

¿Cómo te formaste?

Tomé clases sueltas de chiquitita, siempre me gustó lo latino y lo brasilero, salsa también. Después me fui formando un poco más de grande técnicamente, me interne en una escuela 4 años seguidos. Empecé en la escuela de Reina Reech y terminé  en el centro de Daniela Fernández en Caballito. Bondi y Sarmiento todos los días, a veces sentía que se me perforaba las costillas. Son experiencias que después hace que uno valore más lo que tiene.

¿Cómo te llevas con la fama?

Siempre lo tomé con naturalidad y como fue fluyendo, no fue de un segundo para el otro, no fue algo que me chocó. Me parece que esta es la mejor manera como para no pegarse un golpe, ir creciendo de a poco para que sea prolongado para uno, para familiarizarse con el ambiente y con lo que significa. Lo vivo muy natural.

¿Y con los altos niveles de exposición?

A mí me parece que cada uno expone lo que quiere hasta donde tiene ganas y cuando a veces los medios hablan por demás o se meten demasiado con un tema, no es culpa de los medios sino de la persona que se encarga de informarlo. Nadie se va enterar de mi interna, mis cosas o lo que me pasa con mi pareja o con una amiga, si me peleo o no. Son cosas que los medios se enteran por uno, uno da hasta donde quiere, después no hay que quejarse.

También hay un montón de cosas positivas…

Obvio, vivo de lo que me gusta, hago lo que anhele siempre, es un sueño cumplido. Igual siempre tiene que haber metas porque si no, no hay propósito de vida. Siempre me propongo una meta para sentir ese incentivo de seguir creciendo todo el tiempo.

¿Y cuáles son tus próximas metas?

Hay miles de cosas por cumplir, ahora me estoy perfeccionando con el canto, arranqué y hace bastante que estoy haciendo comedia, donde solamente actuó y no bailo entonces también es una experiencia nueva  a la que le tome el gustito. Tuve la posibilidad de hacer conducciones de eventos y también me gusta, son un montón de ramas, creo que la vida me llevando por el camino correcto, no hay que dejar de perfeccionarse nunca.

Octubre es un mes de definiciones. ¿Cómo te preparas para el verano?

Estoy en reuniones pero si, algo voy hacer seguro. Hasta no poner el gancho no hablo. (risas).

Más allá de todo, queda claro que siempre vas a seguir en contacto con la zona…

Todos los que somos de acá nunca dejamos de serlo, aunque nos vayamos a otro lado siempre somos del oeste. A mí cuando me preguntan de dónde soy digo mi calle, la dirección de toda la vida porque es la forma de arraigarse a un lugar. Es el lugar donde nací y me encanta, es imposible no volver, no regresar siempre.


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