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Ciudad Evita: el moderno centro de simulación del Balestrini

El hospital público de Ciudad Evita utiliza maniquíes, un espacio físico y tecnología específica que solo existen en otros dos nosocomios de la provincia.

Desde hace poco menos de cuatro años, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires implementó una novedosa técnica para mejorar la capacitación de los profesionales en la localidad de Ciudad Evita, al sur del partido de La Matanza, que posteriormente solo se replicó en otros dos nosocomios públicos del territorio bonaerense.

Se trata de un moderno centro de simulación que funciona dentro del Hospital Zonal General de Agudos “Doctor Alberto Edgardo Balestrini”, el cual se ubica a la altura del cruce de las rutas provinciales número 4 (Avenida Monseñor Bufano, ex Camino de Cintura) y 21 (Avenida El Hornero).

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Algunos de los maniquíes del centro de simulación del Balestrini en Ciudad Evita.

Algunos de los maniquíes del centro de simulación del Balestrini en Ciudad Evita.

Allí, los médicos tienen a su disposición un total de 14 maniquíes, algunos con fisonomía de adultos y otros pediátricos, que permiten mostrar y ensayar diferentes prácticas, tales como técnicas de intubación, ventilación y aspiración en pacientes no anestesiados, maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP), utilización de cardiodesfibriladores y otros procedimientos en escenarios clínicos complejos.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

Más de 2 mil agentes sanitarios ya usaron el espacio para realizar simulacros en una sala de shock room, que es donde se clasifica a los enfermos según la gravedad del cuadro que presenten, un aula, un salón de usos múltiples (SUM) y una cabina de comando y se perfeccionaron con el objetivo de brindar un mejor servicio a la comunidad local.

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“Entre las múltiples ventajas de trabajar de esta manera, están que el aprendizaje práctico no se realiza directamente en el paciente, que el margen de error es mínimo y que se puede ensayar una y otra vez sin dañar el modelo, refinando los movimientos y mejorando el tiempo para lograr el objetivo y que, cuando el médico llegue a una situación real, logre un procedimiento más seguro y eficiente”, sentenció al respecto la jefa de Neurocirugía del Hospital Fiorito de Avellaneda, Sandra Miron.