Famosos del oeste

Martín Souto en exclusiva con Viví el Oeste: “En Haedo soy más el hijo de Pancho que el pibe de la tele”

Viví el Oeste accedió a una entrevista mano a mano con Martín Souto. La reconocida figura del canal TyC Sports cuenta sus recuerdos de potrero en Haedo, su pasar por el Instituto Guillermo Brown y la relación con Ale Sergi quien fue su compañero de clase, la adolescencia ligada al rock con grandes bandas de la zona, la relación con la fama y el futbolero de ley que lo sigue a través de sus programas, la visión de su carrera después más de 20 años y lo que se propone para adelante. Con suma sinceridad, responde a todo.

A partir de diferentes exitosos y una constancia en la pantalla, Martín Souto logró penetrar en la casa de millones de argentinos valiéndole esto una trayectoria en ascenso de años y años hasta convertirse en una de las figuras de TyC Sports y uno de los periodistas deportivos más reconocidos del país.

Este hombre de 45 años criado en Haedo toma su vasta trayectoria con naturalidad y señala que no le gusta la idea ser visto como el “triunfador” que debe ser reconocido por “llegar”. Considera que no hay muchas diferencias entre los que popularmente definen como “exitosos” y los que no. En contrapunto a muchos, opina que el oeste no tiene algo especial sino que es propio de las emociones de las personas que lo frecuentaron. Sin embargo, reconoce que hay lugares especiales de los que no se olvida.

Actualmente está haciendo los domingos al mediodía en canal 9, el clásico “Locos x el futbol” junto a Cayetano e Ivana Nadal. Mientras que junto a Ariel Rodríguez siguen arrasando con “Paso a Paso” y “Libero”. A la salida del último de estos programas se tomó unos minutos para dialogar con Viví el Oeste.

 

La actualidad te encuentra en Locos x el futbol, ¿Cómo estás con este nuevo programa?

Me convocaron para hacer un programa que iba a tener juegos y como era una producción de Torneos y Competencias se me ocurrió decirles si podía ser Locos X el Fútbol, yo laburé en Locos X el Fútbol en producción, soy amigo de Matias Martin de hace 25 años, estudiamos juntos, y me pareció piola la idea de reflotar el nombre de un programa que fue muy bueno. Hay un buen componente humano porque confío mucho en Ivana y Cayetano y hay un lindo equipo de producción. Lo vamos llevando de a poco pero la verdad es que nos divertimos, la pasamos bien.

Llevás más de 20 años de carrera, ¿Te imaginabas algo así cuando empezaste?

Yo no me imaginaba laburar en televisión, empecé a estudiar periodismo deportivo y quería laburar en el gráfico, quería escribir, me encantaba escribir. Nunca me imaginé que iba a laburar en la tele y menos delante de cámara.

Con muchos años en TyC Sports…

Yo digo que la palabra rutina y esta nueva cuestión de salir de la zona de confort y la comodidad es raro, ¿si yo amo jugar al futbol 2 o 3 veces por semana lo voy a dejar solo para variar? no, si me encanta hacerlo, me hace feliz; y bueno yo la paso muy bien acá, la verdad es mi segundo hogar, conozco a todo el mundo. Me ha permitido crecer profesionalmente, tengo las chances de ir los mundiales. Para mí es un honor trabajar en TyC Sports, este de acuerdo o no con todo, pero en líneas generales siempre me he llevado muy bien con la línea editorial del canal y con la gente con la trabaje.

Formaste dupla exitosa con Ariel Rodríguez y se percibe buena onda entre ustedes, ¿Es una amistad?

Amigos no somos, Ariel no está en la lista de mis amigos personales y yo no estoy en la de él, pero tenemos una muy buena relación y jamás estuvimos peleados salvo alguna discusión circunstancial. Creo que el hecho de no compartir tanto fuera del laburo nos ayuda porque es como que tenemos confianza pero también un límite concreto diferente que con un amigo. Por ahí si fuéramos más amigos nos cuidaríamos menos. Nos respetamos mucho, no nos gusta el conflicto al pedo y no nos llevamos bien con los gritos. Somos distintos, tenemos miradas diferentes y vidas distintas, siempre jodemos que el Flanders y yo Homero. (risas)

¿Hay proyectos o anhelos por delante?

Me gustaría comentar más partidos, de hecho lo estoy haciendo pero somos muchos comentaristas en el canal y bueno se reparte el juego. Es algo que me gustaría hacer más de manera consecutiva con otra cotidianidad, todas las semanas. Con 20 y pico de años de profesional uno logró un espacio de privilegio podría decir y en el aspecto del comentario siento que estoy más relegado y me gustaría hacer algo más importante. Y después la verdad no tengo un objetivo muy concreto de algo que quiero hacer, no me hace feliz eso, me hacen feliz cosas más cotidianas de la vida.

¿Cómo te llevas con la fama?

El tema de los medios de comunicación es una gran farsa y uno tiene que saber cuál es el chiste, si vos te lo crees, si vos porque laburas en los medios te creés más importante que una persona anónima, sos un pelotudo literalmente. Yo trato de tener los pies sobre la tierra a pesar de que muchas veces el medio y la gente te quieran hacer creer que somos distintos o superiores.

Pero el reconocimiento en la calle es continuo…

Estoy acostumbrado, el hombre es un animal de costumbre, es así. Tampoco tengo una de esas famas asfixiantes, no soy Tinelli ni Francella que no pueden salir a la calle, yo hago mi vida normal y por ahí entro a un bar, un tipo me saluda y alguien me pide una foto y nada más. A veces uno disfruta y aprovecha esa cuestión por un montón de cosas y también tiene un precio que en la que a veces tenes  ganas de que nadie te conozca porque querés hacer algo sin sentirte observado. Pero no reniego para nada.

¿Cómo es el reconocimiento del hincha futbolero?

La gente te habla con un nivel de intimidad que a veces te sorprende, los argentinos somos un poco zarpados, pero es así, es nuestra realidad, no estamos en Suiza. Entonces por ahí alguien viene y te habla mal o con un gran nivel de confianza. Que vos me veas en la tele no quiere decir que yo soy parte real de tu intimidad y no vos sos parte de la mía pero lo entiendo porque  la televisión genera esa fascinación.

¿Cómo te llevás con las distinciones y el orgullo que pueda generar en tu familia?

Pese a que soy adulto, tengo 45 años y tengo hijos, uno sigue siendo hijo y a mí el hecho que para mis viejos los reconocimientos sean una muestra de satisfacción y orgullo, me gusta. La verdad es que a título personal los premios me parecen muy poco creíbles, todos. Hace varios años pedimos no participar más en los Martin Fierro porque es un premio muy pedorro que no representa nada, el que vota no sabe a quién vota y muchas veces están recontra negociado.

¿En qué parte de Haedo te criaste?

Me crie en Haedo Sur, vivía en la esquina de Yerbal y Velez Sarsfield. Cuando yo era chico estaba el Club Mariano Moreno, era un club bastante singular porque entraba cualquiera, no tenías que ser socio, no tenías que pagar cuotas, era un club privado pero social, cualquiera que quería entraba y jugaba. Yo me crie en la cancha de tierra del Moreno hasta los 13 o 14 años que me mudé a una cuadra del túnel. Crecí jugando a la pelota ahí.

¿A qué colegio fuiste?

Al Brown de Haedo. Fui compañero de Alejandro Sergi desde cuarto grado hasta quinto año, el se sentaba adelante mío con un querido amigo, Cristian Bonomo que fue el primer baterista de Caballeros de la Quema. Es rara la relación con Sergi porque siempre tuvimos mucha cercanía pero nunca fuimos amigos pero si recuerdo que lo pasaba a buscar e íbamos a los cumpleaños o asaltos. Tenía muchos amigos en el colegio.

¿Los conservás?

Tengo amigos de la infancia, del barrio, con los que me junto el día del amigo y ahí los veo. Los quiero mucho pero no los frecuento, los veo muy poco.

¿Y durante la adolescencia?

La adolescencia fue más de grupo del grupo de chicos y chicas del secundario. Salíamos a boliches pero poco, recuerdo ir a Pinar de Rocha, Moon, Juan de los Palotes y Claxton Bay y alguno que otro en el oeste. Lo que pasa es yo cuando tenía 17 y era muy chico empecé a estudiar periodismo en TEA en el centro y ahí conocí todos pibes que eran como yo, pibes futboleros y de barrio, me hice recontra amigo de todos como Pablo González, Mariano Lopez, el Turco Bellisi y ahí empezamos a salir por todos lados.

Has visto crecer a muchas bandas de la zona…

Me acuerdo de ver a Los Caballeros, o haber ido a ver a Los Piojos a la placita del cañón del Palomar cuando no los conocía nadie. También creo que fuimos a ver Sergi con los compañeros. Tuve la chance de ver esas bandas cuando aún no eran tan conocidas y que son del oeste

¿Suscribís a la idea de que el oeste tiene algo especial?

Lamento decirles queridos conciudadanos que una persona que nació en Morón es exactamente igual a una que nació en Valentin Alsina o en Boulogne (risas). No cambia absolutamente nada, salvo que frecuentas lugares distintos y que tenés una empatía emocional con eso lugares. Si yo paso por Ramos me va a movilizar distinto que si paso por Villa Ballester que no pase en mi vida, nada más. No creo que haya una característica diferente.

Pero te quedan buenos recuerdos…

Los mejores. Hay lugares emblemáticos por ejemplo la Plazita de la 8 donde di mis primeros besos, las primeras chapadas. Mi viejo era una uno de los dueños de “Country”, un café emblemático de Haedo en los 90. Lo puso a este café cuando en Haedo no había nada, yo salía a fines de los 80 y cuando volvía no había nadie, era la muerte. A partir del café aparecieron boliches en la zona y demás. Eso me trae muchos recuerdos. Yo en Haedo soy más el hijo de Pancho que el pibe de la tele, y eso me encanta.

 


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