Actualidad

Nada cambia: la escuela de Moreno que explotó sigue con las paredes rotas, pérdida de gas y problemas de electricidad

Este brutal diagnóstico se reconoció el pasado viernes en una nueva reunión del Comité de Seguimiento de tareas de infraestructura. Del encuentro virtual participaron la Consejera Escolar María González, el Consejero Nair Gómez y la Presidenta del Consejo Sonia Beltran. Junto a Asamblea de Directores, representantes gremiales del SUTEBA y CTA de los Trabajadores, ATE, AMET y SOEME. Además, estuvieron presentes representantes de la comunidad educativa de la EP 49, la escuela en la que murieron Sandra y Rubén por la trágica explosión.

Tras la explosión que dejó en evidencia las falencias estructurales de este edificio y todas las escuelas públicas de Moreno, se llevó adelante un plan de restauración con las autoridades provinciales a la cabeza. Es así que se dio lugar a un comité interventor que terminó haciendo las refacciones necesaria y tiempo después la escuela volvió a funcionar.

“Cuando la inauguraron a esa escuela nosotros dijimos que estaba mal hecha la obra. Las paredes estaban rajadas y lo taparon con pintura, la electricidad no estaba bien colocada y que seguía habiendo problemas con el gas. Lo cierto es que dos años después se descubrió que todo eso que denunciábamos era cierto”, sentenció en diálogo con Viví el Oeste Oscár Corvalan, integrante del colectivo “Familias por la Escuela de Moreno” y del Comité de Crisis que se formó tras la explosión.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

La denuncia apunta contras las autoridades del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugeni Vidal, como así también contra los dirigentes de SUTEBA.

“Ellos, ahora (por SUTEBA) vienen a denunciar de lo que fueron parte de lo que fueron cómplices. Se sabía que esa escuela no estaba e condiciones y sin embargo se abrió igual con un acto se aplaudió y se sacaron fotos”, opina Corvalán.

Familias por la Escuela Pública nació en un contexto complicado para defender la infraestructura de todas las escuelas del distrito, incluida la N°49, aquella que quedó marcada como el signo de la decadencia.

Lo cierto es que según los informes en los que el Consejo Escolar y el gremio docente discuten sobre la actualidad de las obras, se reconoce que hay falencias en la escuela del horror. Casi como si no hubiese pasado nada, la escuela tiene las mismas dificultades por la que se clausuró en su momento tras la explosión.

“La verdad pensamos que para adelante no tenemos seguridad de que se va a hacer algo”, sostuvo con bronca Corvalán. Con la “ventaja” de tener cerrada la escuela por varios meses, tampoco se ordenaron hacer obras en el establecimiento. Todo sigue igual, nada cambia.