22/08/2025

Volver a empezar a los 70: el matrimonio de Ramos Mejía que perdió todo en un incendio

Hace un mes, Lidia y Juan sufrieron el incendio de su casa en Ramos Mejía y perdieron todo.

"Se quema tu casa", fueron las palabras que escuchó Lidia hace un mes atrás en una llamada telefónica que recibió minutos después de salir de su domicilio en las calles Guido y Rio Negro, en la localidad de Ramos Mejía, cuando fue a realizar unas compras con su marido Juan y que les cambió la vida en un segundo y el incendio devoró todo.

Un mes después del trágico siniestro que se llevó el esfuerzo de toda la vida, Viví el Oeste diario dialogó con Lidia y Juan, quienes contaron cómo es su día a día y qué necesitan para salir adelante.

El recuerdo del incendio

Según relató Lidia, personal de los bomberos voluntarios de La Matanza que trabajaron para apagar las llamas ese día, le dijeron que el incendio se produjo por "un corto con el termotanque eléctrico", y agregó: "Dicen que a veces cuando se corta la luz después vuelve con 300 en vez de 220. Cuando estábamos terminando la casa, se fue todo abajo".

"Lo que necesitamos juntar es efectivo para hacer la porque ya no hay cimientos. Los vecinos, los amigos, son muy solidarios y nos proveyendo de muchas cosas", agradeció Lidia y sumó: "Es más, me avisaron de otra familia que tuvo problemas y allí mandamos sommiers, colchón, ropa, cocina a gas, mercadería".

La vecina de Ramos Mejía también contó: "Desde el día uno la Municipalidad nos provee de cajas de mercadería básica, lo primordial. Nos dijeron que darán materiales y chapas para hacer paredes y techo sin las aberturas, de 15m, un módulo habitacional. Mandaron volquetes y algunos empleados vinieron 2 veces a ayudar con la recolección de escombros y limpiar las esquinas".

Incendio de la casa en Ramos Mejía
Incendio en Ramos Mejía

Incendio en Ramos Mejía

El día a día de Lidia y Juan

"El día a día es con angustia, pero mucha fe", expresó Lidia y remarcó: "La gente que nos sigue acompañando, dándonos fuerzas, eso ayuda. Aunque empezar a los 70 años no es lo mismo que a los 20, juntos somos indestructibles".

Actualmente, están viviendo en la casa que les prestó un amigo y la gente la fue amueblando de a poco: "Nos regalaron cama, muebles, ropa que algunas cosas donamos. Pero hay que construir nuestra casa y eso es lo más difícil".

Lidia contó: "Seguimos sacando cosas quemadas. Juan va todos los días, desde las seis de la mañana trabaja hasta las ocho de la noche. Yo voy de a ratos porque mientras selecciono ropa que nos trajeron y doy a otras familias que también tuvieron problemas".

"Mi marido fue arquero 20 años. No nos habíamos dado cuenta que sus trofeos estaban destruidos. Los que quedaron, serán recuerdo para su nieto", lamentó Lidia.

Los robos, un problema nuevo

No solo el incendio de su casa es una pesadilla, sino también que han padecido robos. "En estos días entraron al fondo, a casa de mamá y se llevaron la garrafa. Había un televisor, pero se ve que no lo quisieron porque es viejo. Ahí se suma otro problema", relató Lidia.

"A nosotros también nos faltan cosas del galpón. Juan va varias veces a la noche, se pone un abrigo y se va para allá. La policía pasa a la noche, pero terminan de pasar y te entran", agregó.

En ese contexto, expresó: "Estamos tristes a veces, pero la felicidad de adentro no la mueve nada ni nadie. Ni siquiera ver el piso vacío que tanto costó a Juan y su hermano colocarlo, ni las paredes que ya no existen. Los recuerdos seguirán en nuestro corazón".

Incendio en Ramos Mejía
Incendio en Ramos Mejía

Incendio en Ramos Mejía

El amor por el tango y el deseo de volver a bailar

La historia de amor de Lidia y Juan lleva recorrido ya 31 años y 3 meses y se profundiza en cada paso, en cada melodía cuando un tango suena. Tres días antes del incendio compartieron un evento de tango juntos.

"Desde que nos conocimos bailamos y así empezamos en cenas show. En 'Oye Chico' cuando estaba en Paseo La Plaza, dimos clases en GEBA y hacíamos presentaciones con los alumnos, shows", relató Lidia.

Al respecto, expresó con angustia: "Ya no hay ropa de tango, ni zapatos, ya no hay maquillaje. Todo nuestro vestuario se fue. En algún momento habrá que comprarlos otra vez. Hoy me siento de 100 años con la cara y las manos sucias, pero en un zapato de tango volvemos a tener 40".

Además, comentó que anhela anotarse en un programa de televisión para mostrar su talento a fin de recibir ayuda económica para construir una vez más su casa, pero no sabe cómo hacerlo. "Necesitamos una casa y eso puede ayudar mucho. No sé cómo hacer porque no tengo la computadora, no tengo nada", cerró. Pueden dejar una colaboración a la cuenta de Lidia cuyo ALIAS es: Rio949.mp

Lidia y Juan bailando tango