05/03/2026

Muebles personalizados en Ituzaingó: la historia de Tunguis y el arte de diseñar cada detalle

Nacido en 2015 como un proyecto familiar, el emprendimiento ubicado en Ituzaingó, crea muebles personalizados que combinan calidad, detalle y un trabajo artesanal pensado para cada espacio y cliente.

En 2015, mientras terminaban de armar su propia casa y no encontraban muebles que se adaptaran exactamente a lo que buscaban, Lina y Guillermo, los fundadores de Tunguis tomaron una decisión que cambiaría su rumbo laboral: crear los suyos propios. Lo que empezó como una necesidad personal se transformó en un emprendimiento que hoy es sinónimo de diseño a medida en Ituzaingó.

"Cada uno tenía su trabajo en relación de dependencia, pero empezamos a sentir ganas de hacer algo propio, algo que nos gustara a los dos. Como nos encanta la decoración y todo lo que tiene que ver con muebles, se nos ocurrió empezar por ahí", recordó el fundador en diálogo con Viví el Oeste diario.

El primer trabajo profesional fue un vajillero para unos amigos, un diseño que, con distintas variantes, todavía siguen realizando. En sus comienzos, el estilo era marcadamente vintage, acorde a la tendencia del momento. Con el tiempo, el proyecto evolucionó hacia una propuesta mucho más amplia y adaptable.

 

Tunguis: diseño pensado para cada persona

En la actualidad, el emprendimiento no se define por un único estilo, sino que puede ser moderno, minimalista, industiral o clásico. La clave está en que cada pieza se diseña en función del cliente.

"El estilo va cambiando de acuerdo a cada persona. Nuestro diferencial es la personalización al máximo y la calidad", expresó el emprendedor.

Ese nivel de detalle se traduce en soluciones concretas: muebles de living con espacios exactos para equipos de sonido, escritorios con conexiones embutidas para cargadores, islas de cocina personalizadas y hasta cavas de vino, con compartimentos pensados incluso para botellas especiales que el cliente quiere exhibir.

"No es solo hacer una alacena o una puerta. Es pensar qué va a ir adentro, cómo se va a usar y que al abrir el mueble se noten los detalles de calidad", precisó Guillermo.

 

Un proceso artesanal y cercano

La mayoría de los clientes llegan a Tunguis por recomendación, algo que los emprendedores valoran especialmente. El proceso comienza con una reunión, muchas veces en el taller, donde pueden ver cómo trabajan y diseñar juntos el mueble ideal. 

"A veces la persona tiene algo en mente, pero cuando vemos el espacio podemos sugerir mejoras o aprovechar rincones que están desperdiciados. Diseñamos en conjunto", indicó Guillermo a este medio.

El cliente elige maderas, colores, herrajes, molduras y cada terminación. Durante la fabricación reciben fotos del avance y, una vez terminado, el mueble se instala en el hogar o se envía al interior del país.

Trabajan principalmente con madera, que puede ser álamo, petiribí, paraíso, lenga o guayubira, según la elección, y en algunos casos combinan con hierro para lograr un estilo industrial. Cada material se selecciona en función del diseño y del uso que tendrá la pieza.

 

El valor de lo hecho a medida

En tiempos donde lo estándar abunda, Tunguis apuesta por el trabajo artesanal. "No es lo mismo comprar un mueble estándar que hacer algo perfectamente a medida, pensado para tu espacio y para lo que vos vas a colocar ahí", sostuvo el emprendedor.

"Para quién está en obra o remodelando algún espacio de su casa, lo más importante es que le otorguen soluciones. A eso nos dedicamos; no solo 'hacemos muebles', sino que acompañamos los proyectos de manera integral. Nuestros clientes, entre ellos decoradores y arquitectos, vuelven a elegirnos porque saben que de principio a fin cuentan con nuestro profesionalismo en cada detalle", agregó Guillermo.

Quienes deseen conocer los trabajos de Tunguis puede visitar sus redes sociales @tunguisdeco y agendar una cita con ellos.