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Mariano Acosta: doloro robo a una humilde parroquia

La iglesia de Mariano Acosta sufrió dos hurtos este fin de semana y perdió dos valiosos cálices de gran valor espiritual, además de prendas donadas por vecinos.

La Parroquia "San José Obrero" de la localidad de Mariano Acosta, al oeste del partido de Merlo, sufrió un doloroso robo por partida doble este fin de semana, cuando un grupo de delincuentes se llevaron objetos de un gran valor espiritual y hasta la ropa que los vecinos le donaron para asistir a las familias en situación de calle.

El primer hurto se dio en la madrugada del viernes, 7 de julio, y los ladrones entraron a la iglesia ubicada sobre la calle Superí al 857, entre Albarracín y Tonelero, a través de una pequeña ventana para dirigirse al depósito de Cáritas Argentina, donde sustrajeron ropa destinada a los más necesitados y destrozaron las cajas de alimentos que tenían el mismo fin.

Doloroso robo a una humilde parroquia de Mariano Acosta: se llevaron hasta ropa donada por vecinos

Sin embargo, tan solo 48 horas después los mismos ladrones ingresaron a la fuerza y rompieron las puertas con el objetivo de hurtar dos valiosos cálices utilizados en los ritos religiosos, que tienen un profundo simbolismo para la comunidad parroquial. A su vez, se tomaron el lujo de también llevarse garrafas y estufas.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

Las cámaras de seguridad captaron el primer asalto de los malhechores. "¡Recen por nosotros! Que el buen Dios nos proteja y que a los que hacen el mal les de la conversión y su justa retribución", sentenciaron desde la iglesia en su cuenta oficial de Facebook.

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La Parroquia

La Parroquia "San José Obrero" de Mariano Acosta.

Este no es el primer caso de un robo a una sacristía de Merlo, ya que a principios de mayo el "Patrocinio de San José", una de las más antiguas de la localidad cabecera, padeció el robo de varios calefactores, ventiladores y juegos didácticos, pero el que más impactó fue el de su campana, un ícono de la institución traída desde Grecia hace alrededor de 60 años.

"Nos duele que nos toquen nuestros símbolos históricos. Es muy difícil tener una como la que teníamos. Lamentamos mucho no poder encontrarla", indicó en su momento Andrea, integrante de la parroquia en cuestión.