Actualidad Provincia | historia | familia

Provincia: la historia del Castillo San Francisco

Este lugar pertenecía a la familia Díaz Vélez y además de castillo fue uno de los orfanatos más importantes de la provincia.

El Castillo Egaña o San Francisco, está ubicado cerca de la estación Egaña en la provincia de Buenos Aires, a unos 270 kilómetros del centro de la ciudad y a unos 25 kilómetros de la ciudad de Rauch. Con una gran trayectoria, actualmente se puede visitar y es un gran punto de la historia del lugar.

El general Eustaquio Díaz Vélez que fue una de las personas de los que participó en las invasiones ingleses y la revolución de mayo, adquirió 40 mil hectáreas en la zona de lo que hoy en día es Tandil. Allí instaló su estancia El Carmen, en honor a su esposa Carmen Guerrero Obarrio donde se mudo con toda su familia.

Para 1856, cuando el general murió, sus hijos se quedaron con la propiedad, que luego paso a sus nietos Carlos y Eugenio. Allí, fue Eugenio quien construyó el mítico castillo, en una obra que comenzó en 1918 y terminó en 1930 con materiales de la capital y de Europa, algo muy común en la época.

FV Jun24 790x100.gif
LA PERLA LARGO
image.png

Este lugar tenía 77 ambientes, 14 baños, 2 cocinas, galería, patio, taller de carpintería, terraza, entre otras cosas. Para su inauguración se realizó una gran fiesta con amigos y familia, pero su dueño, Eugenio, nunca llegó porque falleció en la otra propiedad familiar de Barracas al regresar de Europa.

Luego de esto, el castillo fue heredado por su hija quien dejó el lugar abandonado durante 30 años hasta 1958 que el estado de la provincia expropió el castillo. Entonces fue a partir de 1969 que comenzó a funcionar allí un orfanato bajo la dirección de Eduardo Burg.

image.png

Este lugar funcionó varios años hasta que, en 1974, un ex huérfano y celador del lugar en ese momento, mató a Burg de un balazo, en ese mimso lugar. Este hecho cambió la historia y después de que los niños fueron reubicados, el castillo cerró completamente.

Desde ese momento y hasta 2010, el lugar estaba abandonado y en malas condiciones, hasta que grupos de vecinos comenzaron a organizar para abrir este lugar para uso turístico. Esto se logró en 2018 cuando fue cedido al gobierno de Rauch, quienes administran sus visitas los sábados, domingos y feriados de 10 a 20 horas.