Que sale

Que sale? El bar rockero de Hurlingham que abrió una semana antes de la cuarentena y ahora pelea por salir adelante

Prossimo nació como una cafetería pensada para los alumnos universitarios ya que se ubica en uno de los galpones cercanos a la Universidad Nacional de Hurlingham. Sin embargo, a menos de 10 días de inaugurarse debió cerrar sus puertas por la pandemia. Ahora las dos hermanas que decidieron poner este lugar al quedarse sin trabajo sueñan con salir adelante en una zona de la ciudad dónde no san tan comunes los lugares de este estilo.

Cuatro reconversiones en menos de un año. La adaptación y el deseo de seguir adelante son dos términos que conocen muy bien Laura y su hermana, las encargadas de Prossimo bar. Ellas decidieron poner este emprendimiento luego de que la empresa dónde trabajaba la primera quebrará en enero de 2020. Tras dos meses de mucho trabajo, lograron transformar un galpón cercano a la Universidad de Hurlingham en una coqueta cafetería para que los alumnos pudieran pasar su tiempo en días de cursada.

“Estamos en una zona de muchas fábricas y casas por lo que cuando llegamos, teníamos que imaginar todo porque no había nada”, reveló Laura en diálogo con Viví el Oeste. El lugar se inauguró el 9 de marzo y durante una semana, todo marchó bien para las dos hermanas de Hurlingham. “Los chicos de la facu podían repasar mientras estaban en la confitería que además tenía wifi y se gestó algo muy lindo”.

El impacto de la cuarentena

Sin embargo el inicio de la cuarentena derribó de un plumazo todo el esfuerzo hecho en dos meses. Las hermanas, entre lágrimas, tomaron la decisión de cerrar y separaron toda la comida precedera que había de la que se podía congelar. “Pusimos mucho esfuerzo para arrancar pero de repente no podíamos hacer nada y nos tuvimos que ir a casa”, contó dolida Laura.

Las hermanas de Hurlingham que encararon este proyecto

A las dos semanas comenzaron, como muchos, a trabajar con modalidad delivery y take away. Aunque Laura reveló que esta etapa también tuvo sus dificultades: “Fue un momento muy difícil porque todo el mundo estaba haciendo lo mismo, era difícil vender y los gastos fijos de luz y gas seguían llegando”. Ante este panorama, debieron vender un horno y una heladera para hacerle frente a las deudas que se acumulaban.

La transformación en bar y la esperanza por el futuro

La esperanza, de a poco, renació en octubre cuando se habilitó la apertura de los locales gastronómicos con protocolos. Ahí ambas tomaron la decisión de cambiar el rumbo inicial: pasaron de ser una cafetería para los estudiantes de la UNAHUR a un barcito temático con fuerte presencia del rock. “No tenía sentido seguir con la cafetería porque no había más alumnos”, agregó la encargada.

Desde Prossimo apostaron a realizar eventos musicales, invitar bandas y dar a conocerse a sus vecinos. La ubicación, en una zona muy barrial de Hurlingham no las ayudaba, pero de a poco fueron logrando la fidelidad de los vecinos. “Vemos el vaso medio lleno de que llegamos hasta acá a pesar de todos los obstáculos pero debemos mucha plata de alquiler y es todo muy complicado”, comentaron.

El antes y después de Prossimo

Pizzas, hamburguesas, tirada de cerveza, menú veggie e incluso novedades como pochoclos y nachos son algunas de las opciones en Prossimo. Las hermanas mostraron su confianza, a pesar de los bajones vividos por la pandemia, de que esta situación mejore y apuestan a la vuelta de las clases presenciales en la Universidad: “Esperamos que vuelvan las clases presenciales a la Facultad para darle vuelta a esta página”. Tras quedarse sin trabajo y sufrir la cuarentena cuando apenas arrancaban con su local, ambas hermanas de Hurlingham no se resignaron y sueñan con salir adelante.


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