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Zarita, la beba que luchó por su vida en el Hospital Posadas y logró volver a su casa

Rocío dejó el Hospital Posadas hace pocas semanas tras ingresar en noviembre de 2023 con un embarazo de alto riesgo, pero gracias a los médicos su hija vive.

En noviembre del año pasado, llegó al Hospital Posadas una mujer oriunda de la ciudad bonaerense de Coronel Suárez que estaba cursando un embarazo de alto riesgo por "incompatibilidad de RH con anemia fetal severa", que se produce cuando el factor de ella (negativo) y el del feto (positivo) es diferente.

Esta discordancia genera que el cuerpo reaccione a la sangre de su hija como si fuera extraña y cree anticuerpos en su contra, poniendo en un riesgo muy alto su salud. Tal problema hizo que Rocío llegue al nosocomio ubicado en la triple frontera de las localidades de El Palomar, Villa Sarmiento (Morón) y Caseros (Tres de Febrero).

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Así fue como la futura madre empezó con la primera de las cuatro transfusiones a la futura niña dentro del útero y con guía ecográfica, lo cual cambió por completo sus expectativas y la de toda su familia para que pueda nacer sin ningún problema.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

“Con muchos miedos y aún más incertidumbre, llegamos al renombrado establecimiento, donde desde el más profundo amor sus médicos nos contuvieron. Después de la transfusión inicial, nuestra bebé tenía nombre, pero lo más importante es que había esperanzas de vida", manifestó la joven que llegó del interior provincial al respecto.

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El nacimiento, la lucha y el alta del hospital

De esta manera, Rocío dio a luz a Zarita el 21 de enero de 2024 y permaneció internada luchando hasta el 7 de marzo, cuando por fin recibió el alta y pudo volver a su barrio junto a su pareja y el resto de sus allegados tras un final más que feliz.

La joven madre resaltó la atención recibida de los equipos de Medicina Fetal, Neonatología, Medicina Transfusional y Hemato-Onco Infantil, entre otros: “Acá hay enormes profesionales y un gran equipo de trabajo en general. Cada persona que conocimos dejó marca en nosotros y supo desde su lugar contenernos, apoyarnos y acompañarnos. Eternas e infinitas gracias, porque hoy disfrutamos a nuestra Zari, una bebé sana y hermosa, más de lo que podíamos soñar y pedir”.