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Tras meses de sufrimiento vuelve a tener contacto con sus alumnos en las plazas: la historia de un profe que vive para el deporte

Matías Ríos es vecino de Ramos Mejía, es preparador físico y lleva adelante clases de diferentes disciplinas con su emprendimiento Mr. Team. Durante los últimos meses se vio imposibilitado de poder trabajar en sus espacios habituales y se trasladó a las pantallas con clases vía Instagram Live. Ahora vuelve a organizar sus entrenamientos de las plazas y se siente feliz. Es casi como un “volver a vivir”.

En diálogo con Viví el Oeste, Ríos asegura que vivió con diferentes sensaciones los últimos meses desde que comenzó la cuarentena y con el paso de las semanas y meses. Es por eso que llevó sus entrenamientos a la pantalla de celulares y allí vivió nuevas experiencias. Lo particular es que esas clases eran “a la gorra” y en un tiempo complicado se convirtió en un sostén para muchos de sus alumnos que pudieron seguir ejercitándose en un contexto diferente.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

“Cuando arrancó la pandemia eran 80, pasaron a ser 50 en algún momento y hoy somos más de 160 alumnos. Como equipos nos motivó un montón, vemos que la gente lo valoró todo el tiempo en que entrenamos de forma si soltarles las manos”, asegura Ríos.

Después de varios meses se habilitaron los entrenamientos en espacios públicos y Mr.Team volvió a dar sus habituales clases en plazas. “Cuando tuvimos la confirmación primero tuvimos mucha felicidad, estábamos muy contentos. La verdad es que no me imaginaba la reacción de la gente, como está reaccionando ahora”, detalló.

Sobre la modalidad de entrenamiento, Ríos cuenta que se organizan es “burbujas de dos o tres metros” que les permite mantener la distancia social entre los alumnos. “A la hora de correr se respeta el distanciamiento, obvio que ahí no se usa tapabocas, pero cuando nos reunimos para dar una instrucción todo se ponen la protección. También brindamos alcohol en gel y la gente lleva el suyo”, describe el entrenador.

Un detalle importante es la prohibición de los llamados “terceros tiempos”: “Cuando volvimos le dejamos en claro a los alumnos que se prohíben los terceros tiempos, eso es fundamental para que no se queden después de la clase y evitar que el contagio siga estando. Como ciudadano y como equipo tenemos que dar el ejemplo para evitar los riesgos”.

Al ser consultado por las sensaciones personales que le generan volver a su lugar de trabajo, Ríos se sincera: “ En realidad se me cruzaron muchas cosas por la cabeza en este tiempo, mi vida pasa por el deporte y de un día para el otro me dijeron que lo que hacía ya no lo podía hacer más. Por eso cuando se habilitó tuve una felicidad y alegría enorme porque no solo me gusta mi trabajo, sino que me apasiona y lo elegiría siempre. Estar en contacto con mis alumnos me pone feliz”.

De forma paulatina este entrenador y muchos otros vuelven al ruedo, algo necesario no solo desde la cuestión económica sino desde también desde la salud mental.