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Un vendedor ambulante del Tren Sarmiento encontró una mochila y la devolvió a su dueña

El bolso apareció en un asiento del Tren Sarmiento y el hombre se encargó de buscar a quien la había perdido para entregársela en su casa de Moreno.

A menudo, algunos pasajeros del Oeste que se toman todos los días el Tren Sarmiento para ir a sus trabajos y volver a casa pueden olvidarse pertenencias importantes a bordo, tal y como le sucedió a una mujer que vive en el partido de Moreno a mediados de esta misma semana.

La señora dejó su mochila de la marca deportiva Nike negra y una botella de agua en uno de los asientos de la formación al bajarse en la terminal bonaerense, pero para su suerte un conocido vendedor ambulante la vio y decidió quedársela para buscar a quien la pertenezca y devolvérsela.

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La mochila olvidada en el Tren Sarmiento.

La mochila olvidada en el Tren Sarmiento.

Se trata de Carlos Núñez, quien se gana la vida comercializando sándwiches de miga tanto en el servicio eléctrico como en el ramal que va a la ciudad de Mercedes. "La acabo de encontrar. Si es de alguien, sepa que la tengo yo. Difundir, por favor. Gracias", publicó el hombre en distintos grupos de Facebook conformados por usuarios.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

Afortunadamente, todo se resolvió al cabo de unas pocas horas, ya que la propietaria del bolso se comunicó con el trabajador y de esa manera coordinaron el encuentro, que no fue muy difícil ya que terminaron siendo vecinos.

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Más solidaridad entre los pasajeros del Tren Sarmiento

En enero de este año, una mujer viajaba sola cuando un llamado telefónico la alertó sobre la muerte de su padre: "Empezó a llorar. Varias personas se acercaron primero a saber qué le pasaba, después a consolarla. Le ofrecieron agua y contención. Cuando se bajó para tomarse un taxi, una chica que se llama Fiorella y su hijito Dante, la acompañaron hasta encontrar uno".

"Si alguno de todos lee esto, muchas gracias", sentenció al respecto el marido de la señora, a lo que un pasajero le respondió que "el Sarmiento puede andar mal, pero cuando tenés momentos así de feos aparece gente maravillosa a consolarte".