Cómo manejar el estrés y el cansancio en esta época del año
Con el cierre del año a la vuelta de la esquina, muchas personas sienten que la energía se agota más rápido de lo habitual. El cansancio físico, la sobrecarga emocional y el estrés acumulado de todo un año de trabajo empiezan a notarse, especialmente en estas semanas donde se suman compromisos sociales, familiares y expectativas que no siempre son fáciles de sostener.
"El cansancio de esta época se debe mucho al estrés, al cansancio del trabajo y por ahí a una situación particular y generalmente todo suma en esta época", explicó el Dr. Daniel Dueñas, médico psiquiatra, en diálogo con Radio VEO.
Según el especialista, el agotamiento de fin de año no tiene una sola causa. Dormir mal, comer desordenado, no tener espacios de descanso y convivir con la ansiedad generan un combo que impacta directamente en el cuerpo y en las emociones.
"Muchas veces no hacemos un buen descanso, o por ahí tenemos un sueño muy liviano o aparece el insomnio. Y ese insomnio trae pensamientos, aparecen las preocupaciones, lo pendiente, la sensación de 'lo tengo que resolver ahora y no puedo', y quizás cuando estás en el momento es una tontería", agregó Dueñas.
En esta línea explicó que ese desgaste puede manifestarse con irritabilidad, tristeza, ansiedad, falta de concentración y fatiga constante, síntomas que suelen normalizarse, pero que merecen atención.
La presión social y los compromisos familiares de fin de año
A este escenario se suma la presión social típica de diciembre, despedidas, reuniones laborales, encuentros familiares y la sensación que tiene que suceder antes del 31 de diciembre.
Frente a esto, Dueñas recomendó priorizar el bienestar personal: "Hay que juntarse con quien te haga sentir feliz. Ser feliz no es poca cosa, emocionalmente recarga las pilas, nos alivia el estrés y el cansancio".
En la misma línea, el especialista remarcó que no todas las familias funcionan de la misma manera y que, en muchos casos, es sano elegir con quién compartir: "Hablarlo es fundamental, y también hablar con los niños con quien quiere pasar. Ya cuando somos adultos, ya es diferente, ya elegimos".
"Cuando son familias ensambladas y son numerosas, no podes reunirlos a todos", agregó y remarcó que uno tiene que elegir reunirse con quien sea feliz porque la felicidad "nos carga de forma positiva, esa felicidad te llena de emociones positivas, sos otra persona, encaras de otra forma las relaciones, tenes una mejor empatía y eso se contagia con quien tenes alrededor".
Cuándo prestar atención y pedir ayuda
Si bien cierto cansancio es esperable, Dueñas señaló algunas señales de alerta que indican la necesidad de consultar con un profesional:
- Falta de apetito o pérdida de peso
- Irritabilidad constante
- Tristeza persistente
- Falta de disfrute en actividades cotidianas
- Síntomas depresivos sostenidos en el tiempo
"Cuando eso aparece, hay que pedir ayuda. Ir a un profesional no debería ser algo estigmatizante. Pedir ayuda también es hacerse cargo", afirmó.
Además, recomendó incorporar hábitos simples para aliviar el estrés: actividad física, una alimentación más ordenada, técnicas de relajación, yoga o momentos de pausa consciente. "A veces es sentarse dos minutos, reiniciarse y arrancar desde otro lugar al día siguiente", sostuvo Dueñas.