Son de Ramos Mejía, perdieron a su hijo e impulsan la "Ley Joaquín" para exigir arcos de fútbol amurados
Joaquín Stefano Gatto tenía 12 años y vivía en Ramos Mejía, pero el 4 de enero, en medio de un viaje con los Exploradores en el sur argentino, mientras jugaba con sus compañeros en el campamento, se colgó de un arco de fútbol que no estaba fijo al suelo. La estructura, de aproximadamente 160 kilos, cayó sobre él y le provocó heridas gravísimas.
El impacto le generó aplastamiento de pulmones y corazón, y si bien fue reanimado el tiempo sin oxígeno derivó en muerte cerebral y perdió la vida el 5 de enero. Un día después, su familia decidió donar sus riñones y córneas, permitiendo que cuatro niños recibieran una nueva oportunidad de vida.
"Joaquín era un ser de luz, un niño generoso y muy afectuoso, le gustaban los abrazos, muy inocente, un alma pura", recordó su mamá, Serena, en diálogo con Viví el Oeste diario, y agregó que "todos venimos con un propósito de vida y creo que el de él, fue dar su vida para que no le suceda a otro niño. Por eso lleva su nombre y nos dejó está tarea de hacerlo ley".
De la tragedia a la lucha: qué propone la Ley Joaquín
La familia presentó el proyecto ante la diputada nacional, Luciana Potenza y Facundo Tignanelli, diputado provincial, quienes trabajaron en su formalización. La iniciativa, no solo propone que se controlen los arcos de fútbol sino que suma más deportes.
"Consiste el control y supervisión del estado de los arcos, aros de básquet, parantes de las redes de voley, hanball, por seguridad e higiene semestralmente, el anclaje de los arcos, sujeción al suelo y los movibles, contar con un espacio para guardarlos o colocarlos en el piso pero también con alguna medida de seguridad para que ningun niño intente levantarlo", explicó Serena.
En la misma línea agregó que "todo esto controlado por los profesionales, firmados y con matrícula de su supervisión en cada establecimiento privado y público, porque hay en todas partes y tienen el derecho a jugar sin correr riesgos de vida como mi hijo o lesiones".
Serena, sostuvo que entiende que los legisladores están tratando otros proyectos, "pero a mi hijo lo mató un arco de 160 kilos no anclado, ni sujetado, esto dicho por el fiscal y no hay ley que los obligue a cuidar a los niños. Estamos luchando en medio de nuestro dolor para que ninguna otra familia quede destrozada y los chicos puedan jugar seguros y si alguno se cuelga porque son niños, estén seguros".
"Espero que esto sirva, y a la gente para que pelee por la seguridad de sus hijos apoyando está ley Joaquín porque estamos hablando de la seguridad y vida de nuestros hijos. El mío ya no está, pero él me impulsa a seguir peleando en su nombre osea que su partida no sea en vano", expresó Serena.