Isidro Casanova cumple 115 años: la historia detrás del nacimiento de una de las ciudades más importantes de La Matanza
Este 15 de mayo, Isidro Casanova cumple 115 años desde su fundación oficial, una fecha que marcó el inicio del crecimiento de una de las localidades más pobladas y emblemáticas del partido de La Matanza.
La historia se remonta a 1911, cuando la zona comenzó a consolidarse como pueblo tras la cesión de terrenos destinados a la construcción de una estación del entonces Ferrocarril Midland de Buenos Aires. Con el paso del tiempo, esa estación llevaría el nombre de Isidro Casanova, denominación que terminó identificando a toda la localidad.
Durante sus primeros años, el lugar se caracterizó por una fuerte presencia de inmigrantes portugueses, considerados uno de los asentamientos lusos más importantes del país. Sin embargo, el nombre elegido para la ciudad homenajea a un inmigrante español que había adquirido gran parte de las tierras de la zona y que desarrolló allí una fábrica textil dedicada a la producción de cintas de seda.
De un paisaje rural al crecimiento urbano
A comienzos del siglo XX, distintas compañías inmobiliarias impulsaban el desarrollo de nuevos pueblos alrededor de las estaciones ferroviarias. En aquel entonces, la actual Isidro Casanova estaba compuesta principalmente por estancias, tambos, caminos de tierra y el antiguo Camino Real a Cañuelas, hoy Ruta Nacional N°3.
Documentos publicitarios de la época dan cuenta del crecimiento que empezaba a tener el lugar: ya se habían vendido miles de lotes y las tierras se ofrecían en cuotas accesibles para atraer nuevos pobladores.
Con el correr de los años, la localidad comenzó a transformarse. Las primeras industrias impulsaron la llegada de trabajadores y aparecieron las viviendas obreras junto a chalets pertenecientes a empresarios que se instalaban en la zona.
Aunque los primeros loteos se habían realizado tiempo antes, el historiador local Alejandro Enrique explicó que el 15 de mayo fue establecido oficialmente como fecha fundacional debido a la celebración de San Isidro Labrador, patrono de Madrid, ciudad de origen del inmigrante español que dio nombre a la localidad.