Detuvieron a un joven de 19 años por el crimen del comisario en La Matanza: cumplía arresto domiciliario
La investigación por el asesinato del comisario Diego Fernando Ponce, ocurrido en González Catán, partido de La Matanza, tuvo un avance clave en las últimas horas con la detención de uno de los presuntos involucrados en el hecho.
Se trata de un joven de 19 años que, según informaron fuentes judiciales, se encontraba bajo arresto domiciliario al momento del crimen y llevaba colocada una tobillera electrónica.
El sospechoso fue identificado luego de presentarse junto a su hermana en el Hospital Paroissien con una herida de arma de fuego en una de sus piernas. En un primer momento aseguró haber sido víctima de un robo en las inmediaciones de su vivienda, pero la versión comenzó a despertar sospechas entre los investigadores.
De acuerdo con la pesquisa, la vestimenta que llevaba puesta y las características del proyectil extraído durante la atención médica coincidían con elementos vinculados al enfrentamiento armado en el que perdió la vida el comisario.
Por este motivo, efectivos policiales avanzaron con su aprehensión y el joven quedó internado bajo custodia policial. La causa es encabezada por el fiscal de Homicidios de La Matanza, Adrián Arribas, quien en las próximas horas le tomará declaración indagatoria.
En paralelo, se realizaron distintos allanamientos en el marco de la investigación y los investigadores ya tendrían identificados a otros integrantes de la banda que participó del ataque.
El crimen que conmocionó a La Matanza
El hecho ocurrió cerca de las 20:30 del lunes en la zona de Apipe, entre Obligado y Zufriátegui, en el barrio Villa Dorrego de González Catán.
Según la reconstrucción realizada por los investigadores, Diego Fernando Ponce, de 46 años, había salido a buscar a su hija a una clase de inglés cuando fue interceptado por cuatro delincuentes que se movilizaban en dos motocicletas y que intentaron sustraerle su Ford EcoSport.
En ese contexto se produjo un intercambio de disparos. El comisario se identificó como integrante de la fuerza e intentó repeler el asalto, pero recibió varios impactos de bala en el abdomen y la espalda.
Tras el ataque, los delincuentes escaparon del lugar. Vecinos que escucharon las detonaciones acudieron en su ayuda y lo encontraron gravemente herido junto a su vehículo. Ante la urgencia de la situación, decidieron trasladarlo por sus propios medios hasta la Unidad de Pronta Atención (UPA) ubicada en el kilómetro 29.
Pese a los esfuerzos del personal médico, el comisario ingresó sin signos vitales y se confirmó su fallecimiento poco después.