De revender bikinis a crear una marca viral: la historia de una emprendedora del Oeste que es furor en ventas
Hace una década, una joven de 24 años comenzó a revender bikinis mientras buscaba una manera de generar ingresos y salir adelante junto a su hijo pequeño. Lo que empezó como un emprendimiento casi artesanal terminó convirtiéndose en Amaringa, una reconocida marca de lencería y trajes de baño nacida en el Oeste, que hoy celebra sus 10 años de trayectoria con una comunidad de más de medio millón de mujeres.
Jazmín, creadora de la marca, fue entrevistada en el programa Subí que te llevo de Radio VEO, donde compartió los comienzos de su emprendimiento, el crecimiento de la empresa y las novedades que prepara para la próxima temporada.
La idea de Amaringa surgió de una necesidad personal. Jazmín comenzó revendiendo trajes de baño, pero rápidamente descubrió que muchas prendas disponibles en el mercado no respondían a lo que ella buscaba.
"Empecé revendiendo bikinis, pero enseguida me di cuenta de que lo que había en el mercado no servía. Había pocos talles, mala calidad y yo, que tengo mucho busto, no encontraba nada que me quedara y que me gustara", contó.
Esa experiencia fue el punto de partida para comenzar a fabricar sus propios diseños, pensando no solamente en la estética sino también en la comodidad y el calce de cada prenda.
"Empecé fabricando mis propios trajes de baño pensando en todo lo que me faltaba a mí y necesitaban un montón de mujeres", sostuvo en diálogo con Alejandra Rombiola y equipo.
Con el paso del tiempo, el crecimiento de las ventas y la llegada de nuevas clientas permitieron que el proyecto evolucionara. Durante la pandemia, la marca dio un salto importante al desarrollar su propia tienda online y generar contenido para mostrar cómo eran realmente sus productos.
"En pandemia pasé a tener mi propia Tienda Nube y a hacer videos para mostrar cómo eran mis productos, cómo calzaban y qué problemas resolvían", recordó Jazmín.
Diez años emprendiendo y generando trabajo
Este agosto, Amaringa cumplió oficialmente 10 años y lo celebró con una importante acción comercial que tuvo una enorme respuesta de su comunidad: "Los primeros días de agosto cumplimos 10 años. Hicimos un gran reventón online y la gente se volvió loca", expresó.
Pero detrás del aniversario también aparece una historia de crecimiento empresarial. Jazmín recordó que comenzó prácticamente sola y que hoy la marca genera empleo de manera directa e indirecta.
"Antes era una niña de 24 años con un bebito y solo quería trabajar y salir adelante. Hoy le doy trabajo a muchas personas; tengo 10 personas trabajando conmigo y además hay un montón de gente externa que también trabaja para Amaringa", sostuvo.
Para la emprendedora, uno de los mayores orgullos no está solamente en el crecimiento de la empresa sino en la posibilidad de construir una comunidad que participa activamente del desarrollo de cada colección.
"Mi foco principal siempre fue lo que las hacía sentir a las mujeres. Las clientas siempre me dijeron qué necesitaban y yo traté de adaptarme escuchándolas", indicó.
Lencería en ocho talles reales e industria nacional
Uno de los principales diferenciales de Amaringa es la fabricación de lencería en ocho talles reales, una decisión que nació a partir de escuchar las experiencias de cientos de mujeres que buscaban prendas cómodas y funcionales.
La marca trabaja con producción nacional y prioriza la calidad de las telas y los materiales utilizados en cada colección.
"Hace unos años empecé a fabricar lencería en ocho talles reales con telas que elijo, que toco y que siento, porque en Amaringa la calidad no se negocia", sostuvo.
Durante la entrevista también presentó uno de los desarrollos más recientes de la marca: un sistema de ganchos de seis posiciones para los corpiños, diseñado especialmente para brindar mayor regulación en la espalda. "Quería darle más regulación al contorno porque los cuerpos con más busto y con menos busto tienen necesidades diferentes", explicó.
Luego de desarrollar un primer prototipo, logró que un proveedor argentino fabricara la pieza de manera local, convirtiéndola en otro componente producido dentro de la industria nacional. "Me da mucho orgullo decir que también es industria argentina", remarcó la emprendedora.
El primer local de Amaringa en Ituzaingó y el adelanto de la próxima temporada
Uno de los grandes hitos de este 2026 fue la apertura del primer local físico de Amaringa en Ituzaingó, inaugurado el pasado 27 de febrero.
El espacio reúne el salón de ventas junto con el sector operativo de la empresa y fue pensado como un lugar donde las clientas puedan probarse las prendas con comodidad y recibir asesoramiento personalizado.
"Fue un gran desafío después de muchos años. Es un local que hicimos con muchísimo amor y estamos muy felices con la respuesta de la gente", expresó.
Actualmente, además de las compras presenciales, Amaringa realiza envíos a todo el país mediante correo y ofrece entregas en el día en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La tienda online también cuenta con una herramienta que permite cargar las medidas corporales para recibir una recomendación automática del talle según cada producto.
Además de repasar la historia de la marca, Jazmín aprovechó su visita a Radio VEO para mostrar algunos adelantos exclusivos de las próximas colecciones.
Entre las novedades presentó nuevos modelos de lencería, packs de bombachas, prendas confeccionadas en algodón y diseños creados a partir de pedidos concretos de sus clientas.
Uno de ellos es un corpiño denominado Reca, inspirado en la comodidad de un top y pensado para incorporar tazas desmontables mediante un bolsillo interno. También mostró un nuevo modelo de bombacha diseñado para brindar mayor contención en la zona abdominal.
"Todo surge de escuchar necesidades reales. Hay mujeres que vienen y nos cuentan qué les falta y diseñamos pensando en eso", sostuvo.