2026-09-15

En Castelar, Leoncio cumplió 100 años y los festejó rodeado de afecto, historias y una vitalidad que sorprende

Lee el diario sin lentes, hace bicicleta en kinesiología, no se pierde una clase y conserva una memoria capaz de llevarlo varias décadas atrás. Leoncio Medina llegó al siglo de vida y lo celebró rodeado de afecto, familiares, compañeros y el equipo que lo acompaña diariamente en el Hogar del Dr. Ovando, en Castelar.

Hay cumpleaños que marcan una fecha en el calendario y hay otros que invitan a detenerse un momento para dimensionar lo que significan. El de Leoncio Medina es, sin dudas, de esos.

Llegar a los 100 años significa haber atravesado un siglo entero de historias, cambios y experiencias. Pero en su caso, la cifra sorprende todavía más cuando uno lo conoce y descubre la vitalidad con la que transita sus días.

Leoncio lee el diario sin lentes. Lo hace con una naturalidad que muchos envidiarían incluso teniendo varias décadas menos. También participa de sus clases de kinesiología con una constancia admirable: se sube a la bicicleta, cumple con los ejercicios y prácticamente no se pierde ninguna sesión.

Pero si hay algo que sorprende tanto como su vitalidad es su memoria porque cuando comienza a hablar, Leoncio puede viajar varias décadas atrás. Aparecen recuerdos, anécdotas y relatos de distintas etapas de su vida, entre ellos aquellos vinculados a su época como policía.

Son historias que conserva con enorme claridad y que hoy comparte con quienes lo rodean. Cada conversación se transforma así en una pequeña ventana hacia otro tiempo.

Un cumpleaños muy especial en Castelar

Y así llegó el cumpleaños número 100 en el Hogar del Dr. Ovando junto a familiares, compañeros y el equipo que acompaña a Leoncio se reunieron para celebrar una fecha que difícilmente pueda pasar inadvertida.

Hubo emoción, sonrisas, abrazos y recuerdos. Pero, sobre todo, hubo afecto. La celebración también refleja una manera de entender el acompañamiento de los adultos mayores que el hogar sostiene desde hace décadas.

El Hogar del Dr. Ovando inició sus actividades en 1983 y tiene como propósito brindar atención y cuidado de calidad a sus residentes, con asistencia médica, profesionales a disposición y una amplia variedad de servicios y actividades.

La propuesta busca que cada persona pueda sentirse acompañada y, al mismo tiempo, mantener un rol activo, desarrollar sus potencialidades, ser escuchada y valorada de acuerdo con sus necesidades e intereses individuales.

Un siglo de historias

La historia de Leoncio permite mirar la vejez desde otro lugar, porque cumplir 100 años no significa simplemente sumar años. Significa conservar recuerdos, vínculos, intereses y proyectos cotidianos. Significa seguir encontrando motivos para levantarse, conversar, hacer ejercicio, leer el diario y compartir una anécdota.

Y Leoncio parece tener todo eso muy presente. Un siglo después de haber comenzado su camino, Leoncio todavía tiene mucho para contar.

Y quienes tienen la posibilidad de escucharlo saben que cada una de esas historias guarda un pedacito de un tiempo que ya pasó, pero que gracias a su memoria todavía permanece vivo.

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