01/10/2025

En el Día Internacional del Café, un rincón mágico para celebrar esta infusión en el Oeste

Ubicado en Ramos Mejía, este espacio combina la magia de los duendes, sirenas y hadas con una amplía propuesta gastronómica, un lugar pensado como un refugio para conectar con otras energías.

Cada 1° de octubre se celebra el Día Internacional de Café, y en el Oeste hay un rincón que convirtió esta bebida en parte de una experiencia sensorial, emocional y temática: La Casita de Oberón, ubicada en Av. de Mayo 944, Ramos Mejía.

En diálogo con Viví el Oeste diario, Daniela encargada del lugar, expresó que más que una cafetería, es un refugio ambientado en bosques encantados, duendes y hadas, donde el café se disfruta sin apuro y con un fuerte componente afectivo.

"El espíritu del lugar es que quienes entren se sientan como en casa, que puedan bajar un cambio y dedicarse un momento para ellos", explicó la joven, y relató que la propuesta nació como un proyecto familiar, que hoy combina una regaleria mágica con casa de té y cafetería hogareña.

La carta cuenta con una amplia variedad de gustos, hay clásicos como espresso, capuchino o lágrima, y también versiones que ganaron popularidad entre los clientes. "Los lattes saborizados como pistacho o nutella están en auge, son sabores que siguen destacando, tienen su toque para poder consumir algo diferente".

Uno de los productos estrella es el capuchino de caramelo artesanal, preparado con un toffe hecho en la casa. "Muchos clientes viene directamente por ese caramelo, incluso lo compran en frascos. Es como el sello propio de La Casita", expresó Daniela, quien también destacó que cuentan con una línea de té en hebras de laboratorio "especialmente hechas para nosotros".

El espacio de Ramos Mejía que combina lo clásico con lo mágico para degustar un buen café 

En este punto, Daniela remarcó que el ambiente es parte central de la experiencia: luces cálidas, madera, sonidos suaves y una decoración repleta de criaturas mágicas y elementos fantásticos. "No vendemos solo un café o un producto, vendemos una experiencia. La casita no está pensada como un lugar de paso, sino para quedarse, compartir, acompañarse y disfrutar sin apuro", afirmó la mujer.

La identidad del lugar también se apoya en lo creativo: cada temporada renuevan parte del menú, suman bebidas especiales y armar propuestas temáticas. Esta primavera incorporaron nuevas infusiones frías, pastelería de estación y combinaciones que acompañan la ambientación del bosque encantado.

La Casita de Oberón nació hace casi una década como idea de la madre de Daniela, primero como una regaleria y luego se sumó la parte gastronómica, donde la joven puso su toque pastelero. 

"Fuimos creando un ambiente único para nosotras, el equipo que integramos es hiperlindo. Siempre contamos con mucha gente que queremos alrededor, hay clientes que ya son amigos. Esto es parte de La Casita, ser una gran comunidad", culminó Daniela.

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