03/11/2025

Fashion Experience Véneto: el arte de transformar la moda en emoción

Detrás de esta puesta se encuentra Jolivot•Models, una academia nacida en Morón hace casi una década, que hoy es sinónimo de innovación, talento y pasión por la moda

Entre máscaras, luces doradas y una atmósfera de misterio, la Fashion Experience Véneto convirtió a Morón en un escenario veneciano por una noche. Más que un desfile, fue una experiencia sensorial que combinó teatralidad, estética y formación. Detrás de esta puesta se encuentra Jolivot•Models, una academia nacida en Morón hace casi una década, que hoy es sinónimo de innovación, talento y pasión por la moda.

Conversamos con su director, Diego Jolivot, productor, fotógrafo y formador, para conocer más sobre el recorrido de la academia, el significado de esta nueva edición de las Fashion Experiences y cómo la moda puede convertirse en una herramienta de expresión y crecimiento personal.

 

—¿Cómo nació Jolivot•Models y cuál fue su visión inicial?

—Jolivot•Models nació en Morón hace casi diez años, con una idea muy clara: crear un espacio donde la formación en moda fuera integral y humana. Yo venía de trabajar en producción de desfiles, fotografía y medios, y sentía que en el oeste del Gran Buenos Aires faltaba una propuesta que combinara la profesionalización del modelaje con el desarrollo artístico y personal. Empezamos con pocos alumnos, en un pequeño estudio, y hoy tenemos un programa completo que abarca pasarela, fotografía, producción, estilismo, redes y gestión de carrera. Crecimos mucho, pero siempre manteniendo la esencia: formar modelos que comprendan que la moda no es sólo imagen, sino también comunicación y actitud.

—La Fashion Experience Véneto fue una puesta muy ambiciosa. ¿Cómo surgió la idea?

—Cada Fashion Experience tiene su propia identidad, y buscábamos que esta edición fuera una experiencia inmersiva, donde el público pudiera sentir que la moda también puede contar historias. “Véneto” nació de una fascinación por los carnavales venecianos, esa mezcla de arte, misterio y elegancia que los hace únicos. Quisimos reinterpretar ese universo desde una mirada contemporánea, con una impronta emocional y poética. No se trató sólo de mostrar ropa, sino de invitar a vivir una historia: máscaras que revelan, luces que sugieren, cuerpos que expresan.

 

—¿Cómo fue el proceso de preparación para lograr esa ambientación tan particular?

 

—Fue un trabajo muy minucioso. Pensamos la iluminación, la música, la escenografía y hasta el ritmo de las pasadas como parte de un relato. La idea era que el espectador sintiera que estaba dentro de una gran celebración veneciana, pero con el sello de Jolivot•Models. Hubo mucho trabajo de equipo entre coaches, escenógrafos, maquilladores, y por supuesto, los estudiantes. Cada uno aportó algo desde su sensibilidad. Queríamos que el público viviera la moda con todos los sentidos.

 

—En pasarela se vio una gran diversidad de modelos y estilos. ¿Eso también forma parte de la filosofía de la academia?

 

—Absolutamente. En Jolivot•Models entendemos la moda como un lenguaje que refleja identidad y diversidad. Trabajamos con estudiantes de distintas edades, cuerpos y estilos porque creemos que la autenticidad es lo que verdaderamente conecta con la gente. En esta edición participaron más de 90 alumnos, acompañados por sus coaches, y cada uno tuvo la oportunidad de expresarse desde su propia energía. Eso genera una puesta viva, honesta. La moda tiene que abrir puertas, no cerrarlas.

—¿Qué marcas participaron de esta edición y cómo se seleccionan?

 

—Contamos con firmas que tienen una mirada creativa muy interesante: Liscki, Koler, DyLeon, Lepo, Lucía Macedo, Triunfo Creaciones, Hi-Love y Juani Ramírez. Cada una aportó su propia interpretación del espíritu veneciano. Algunas se inclinaron por la opulencia, los brillos y los bordados; otras jugaron con materiales nobles o con la idea de la máscara como símbolo de transformación. Nos gusta que haya diálogo entre las colecciones, que cada diseñador se sienta parte de una narrativa común.

 

La Fashion Experience no busca ser una simple pasarela comercial, sino un espacio donde la moda se piense, se viva y se celebre como arte.

 

—El público respondió con gran entusiasmo. ¿Cómo vivieron esa conexión durante el evento?

 

—Fue increíble. Se agotaron las entradas, más de 250 personas asistieron y el espacio se llenó de una energía muy especial. Lo que más nos emociona es que la gente se entrega a la experiencia, se deja llevar. No vienen sólo a ver un desfile, vienen a sentir. Cuando las luces bajan y suena la música, el público entra en ese universo que creamos. Esa respuesta es lo que nos impulsa a seguir haciendo cada edición diferente, más intensa, más sensorial.

 

—La Fashion Experience se ha convertido en un sello distintivo de la academia. ¿Qué lugar ocupa dentro de la formación de los estudiantes?

 

—Es el gran momento donde todo lo aprendido se pone en juego. La pasarela es el escenario donde confluyen técnica, confianza, trabajo en equipo y emoción. Pero también es una instancia de crecimiento personal: vencer el miedo, sentirse parte de algo grande, entender que la moda puede comunicar sin palabras. Cada alumno que participa vive una transformación. Por eso, más allá del espectáculo, es una experiencia educativa.

 

Y algo que siempre digo: cada Fashion Experience es distinta. Cambia la temática, cambia la energía, cambia el mensaje. Pero todas tienen en común ese espíritu de búsqueda, de creación y de entrega total.

 

—¿Qué desafíos implica producir un evento de esta magnitud desde una escuela de formación?

 

—Muchos (risas). Pero también es lo que más disfruto. Desde coordinar más de 90 participantes hasta trabajar con proveedores, diseñadores, prensa y fotografía. Todo eso requiere organización, pero sobre todo pasión. La producción de moda es un arte de equilibrio: que todo parezca natural cuando detrás hay horas de ensayo y trabajo. Es un desafío que asumimos con alegría porque sabemos que cada evento deja una huella, tanto en los alumnos como en el público.

 

—¿Qué representa “Véneto” dentro del recorrido de Jolivot•Models?

 

—Creo que Véneto marcó una madurez artística. Es una síntesis de todo lo que venimos construyendo: formación sólida, sensibilidad estética y conexión con el público. Fue una apuesta arriesgada, pero salió con una fuerza enorme. Ver a los alumnos emocionados, a los diseñadores agradecidos y al público de pie fue el mejor cierre posible. Más que un desfile, fue una declaración: la moda puede ser poesía visual.

 

—¿Qué proyectos se vienen para la academia?

 

—Seguimos creciendo. En 2025 lanzamos nuevas ediciones del programa de Modelo Profesional, el Curso de Producción de Moda, el de Modelo Publicitaria, el Model Camp de verano y varias masterclasses temáticas. También estamos expandiendo nuestras Fashion Experiences con nuevas locaciones y conceptos. La idea es seguir generando espacios donde la moda se viva desde la experiencia, no sólo desde la mirada. Éste año cumplimos ocho años, casi una década de trabajo, de aprendizaje y de sueños compartidos.

 

—Si tuvieras que definir en una frase la esencia de Jolivot•Models, ¿cuál sería?

 

—Diría que Jolivot•Models es un puente entre la formación, el arte y la emoción. Formamos modelos que no sólo caminan una pasarela, sino que cuentan una historia. Y eso, en el fondo, es lo que hace que la moda siga viva.

Para contactarse con Jolivot•Models

Youtube: https://www.youtube.com/@jolivotmodels
Web:
www.jolivotmodels.com
Whatsapp: 11-3119-6990
Instagram: @jolivotmodels

 

Agradecimiento fotografías: Melanie Rodríguez

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