18/06/2026

Tomaba un helado con su hija en González Catán y fue asaltado por tres delincuentes armados

El violento episodio ocurrió en una heladería de la localidad de González Catán. La víctima estaba junto a su hija de 10 años cuando fue sorprendida por tres ladrones que lo obligaron a ingresar al local para robarle sus pertenencias.

Un nuevo hecho de inseguridad volvió a generar preocupación en La Matanza. Un hombre que compartía un helado con su hija de 10 años en la vereda de una heladería de González Catán fue abordado por tres delincuentes armados que lo persiguieron hasta el interior del comercio para concretar el robo.

El episodio ocurrió alrededor de las 21:30 en una heladería ubicada sobre la calle Simón Pérez, a pocos metros del Polideportivo Caminante. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad del local.

Según se observó en las imágenes, los asaltantes interceptaron al hombre cuando se encontraba en el exterior del negocio. En un intento por resguardarse, la víctima ingresó al comercio, pero los delincuentes lo siguieron y continuaron amenazándolo dentro del establecimiento.

Tomaba un helado con su hija en González Catán y fue asaltado por tres delincuentes armados.

 

Ya en el interior, los ladrones le apuntaron directamente al rostro mientras le exigían que entregara todas sus pertenencias. Además de revisarlo, lo empujaron y lo golpearon para que no opusiera resistencia.

Finalmente, el hombre entregó sus objetos de valor y los delincuentes escaparon del lugar. Mientras tanto, su hija permanecía afuera del local. Aunque no aparece en las grabaciones, en el video se escucharon los gritos de desesperación de la menor durante el asalto.

Preocupación entre los comerciantes de La Mataza

Tras el violento robo, los responsables del comercio manifestaron su preocupación por la creciente cantidad de hechos delictivos registrados en la zona durante los últimos meses.

En diálogo con El Trece, la propietaria del local aseguró: "Hay una falta de respuesta alarmante en la policía. Entran, rompen, roban a cualquier hora. La agente tiene miedo de venir. Ya ni sé la cantidad de denuncias que tenemos hechas, pero todo sigue igual. Nadie hace nada".