27/08/2026

Tu Turrito: el alfajor que nació en Merlo y sueña con llegar a todo el país

Con una propuesta basada en calidad y precios accesibles, el proyecto busca conquistar el segmento de los alfajores económicos y expandirse desde el Oeste hacia todo el país.

Hay emprendimientos que nacen después de años de planificación y otros que surgen de una idea que, en algún momento, alguien decide convertir en realidad. Tu Turrito pertenece a este último grupo. El nuevo alfajor creado por Marcelo Basilotta lleva apenas quince días a la venta, pero ya consiguió algo que muchos productos necesitan meses para alcanzar: llamar la atención del mercado.

“Fue un boom”, reconoció Basilotta durante una entrevista con Jimena Puñet en Radio VEO, todavía sorprendido por la respuesta que tuvo el producto desde su lanzamiento. En apenas dos semanas, la empresa se quedó dos veces sin stock y debió abrir una nueva línea de producción para poder responder a la demanda.  La revelación es, sin duda, el de dulce de membrillo.

Un alfajor pensado para ser accesible

La propuesta de Tu Turrito tiene un objetivo concreto: ofrecer un alfajor de buena calidad a un precio que resulte accesible para una mayor cantidad de consumidores.

En diálogo con Radio VEO, su creador precisó que se trata de un producto que pesa 50 gramos y actualmente se comercializa en kioscos entre 600 y 700 pesos. La línea comenzó con dos variedades: dulce de leche y dulce de membrillo. Esta última apuesta busca diferenciar al producto dentro de un segmento donde, según Basilotta, existen pocas opciones de alfajores económicos con ese sabor.
“Lo primero que prioricé fue que puedan tener acceso a un alfajor bueno, mucha gente que no puede hoy comprar otro de mayor jerarquía”, explicó.

El alfajor de membrillo, denominado Turrifruti, nació además de una idea familiar: el nombre fue propuesto por uno de sus sobrinos. Y el proyecto ya tiene previsto un próximo lanzamiento: el Turriple, una versión triple que, si todo avanza según lo previsto, podría llegar hacia fin de año.

Una historia que empezó mucho antes del alfajor

Aunque Tu Turrito es un proyecto reciente, la relación de Basilotta con la industria viene desde su infancia. Según contó, se crió en una fábrica de alfajores y durante años estuvo vinculado a la distribución de este tipo de productos.

A los 61 años decidió finalmente cumplir otra de sus viejas aspiraciones: fabricar algo propio.

“Siempre tuve ganas de fabricar algo”, contó. La idea comenzó a tomar forma unos cinco o seis meses antes del lanzamiento, aunque la inquietud por producir estaba presente desde mucho tiempo atrás.

Merlo como punto de partida

El proyecto tiene una fuerte identidad con el Oeste. La fábrica está ubicada en Merlo, mientras que el dulce de leche utilizado en los alfajores se produce en General Rodríguez. La distribución también parte desde la región.

Para Basilotta, elegir Merlo no fue casual. “Amo Merlo”, aseguró, y destacó además el vínculo que mantiene con General Rodríguez. Entre la fábrica y las distintas actividades que forman parte de la producción, el emprendimiento genera alrededor de 100 puestos de trabajo directos, además de movilizar una cadena de proveedores vinculada a materias primas, packaging y otros servicios.

De Merlo a cruzar la General Paz

El crecimiento inicial hizo que el proyecto comenzara a mirar más allá del Oeste. Según contó Basilotta, ya salieron cajas hacia distintas provincias, entre ellas Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Tucumán.

Además, la Unión de Comerciantes y Afines del rubro de kioscos (UCRA) comenzó a trabajar en una prueba piloto para llevar el producto a 30 kioscos de la Ciudad de Buenos Aires. La idea es monitorear la respuesta del público y, si funciona, avanzar con una distribución mayor.

El nombre que busca romper con lo tradicional

“Tu Turrito” también apuesta a diferenciarse desde el nombre. Basilotta explicó que eligió la palabra “turrito” como una referencia al lenguaje de los jóvenes y al barrio, pero también como una forma de resignificar una expresión que, según sostuvo, hoy tiene otros sentidos.

La intención fue crear un nombre disruptivo, capaz de llamar la atención y generar conversación. “Es una forma de comunicación”, explicó durante la entrevista.

La estrategia parece haber funcionado: desde las redes sociales hasta los propios actores de la industria, el producto comenzó rápidamente a generar repercusiones.

Basilotta prefiere avanzar con cautela. “Es una carrera larga”, sostuvo, y remarcó la importancia de ir “despacio” y con los pies firmes sobre el camino. Hoy el desafío es mucho más cercano: sostener el crecimiento, ampliar la distribución y lograr que un alfajor nacido en Merlo pueda convertirse en un producto reconocido más allá del Oeste.