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Video: lo persiguieron y tiraron al piso en Ramos Mejía para robarle el auto

La víctima estaba entrando a su casa y fue abordada por dos motochorros, que lo corrieron por la vereda e hicieron tropezar en Ramos Mejía. Mirá el video.

Un nuevo y violento episodio de inseguridad se dio durante la noche de ayer en la localidad de Ramos Mejía, al norte del partido de La Matanza: un par de motochorros persiguieron por algunos metros y tiraron al piso a un hombre para poder robarle el auto.

El ilícito tuvo lugar sobre la calle Rondeau al 500, entre Castelli y Chacabuco y a seis cuadras de la Avenida Rivadavia, hacia las 21 horas de este jueves, 9 de mayo, y quedó registrado por dos cámaras de vigilancia particulares, cuyas grabaciones fueron posteriormente publicadas en el grupo de Facebook "Vecinos en Alerta".

Embed - Lo persiguieron y tiraron al piso en Ramos Mejía para robarle el auto

Las imágenes muestran como la víctima había dejado su Volkswagen Golf de color gris y se dirigió a su casa, pero padeció la mala suerte de que justo por allí pasaban dos delincuentes que lo encerraron en la vereda, por lo que atinó a correr en la dirección contraria para tratar de evitarlos.

FV JULIO EPU
LA PERLA LARGO

Sin embargo, en un momento se tropezó y cayó a la vereda, por lo que uno de los asaltantes lo revisó y le quitó las llaves del vehículo para finalmente darse a la fuga en dirección a la ciudad de San Justo.

Otro reciente ataque de motochorros a solo 600 metros

Embed - Un colectivero de la empresa La Cabaña ayudó a frustrar el robo de una moto en Ramos Mejía

Hace poco más de dos meses, otra banda de motochorros trató de robarle la moto a un joven a solo 600 metros del ataque de ayer, pero con la ayuda de un colectivo el mismo se frustró.

Aquel 28 de febrero, los malhechores sorprendieron al damnificado en la arteria Tacuarí al 500 en el momento donde pasaba una unidad de la empresa Transporte La Cabaña Sociedad Anónima (SA), que optó por detenerse y dar marcha atrás para tapar el escape fácil. En ese momento, uno de los atacantes no pudo encender el vehículo y eso hizo que el damnificado lo empujara y ahuyentara del mismo, recuperándolo y saliendo ileso de la situación.