Morón: la estación cumplió 164 años
El 5 de febrero de 1859 se inauguró la estación de Morón, un hito sumamente importante en la localidad que permitió aún más la expansión y modernización del territorio. En esta nota, te acercamos un poco de la historia de este hito moronense.
La historia del ferrocarril en Argentina comenzó en 1854 cuando la Legislatura de Buenos Aires autorizó la creación de la Sociedad Anónima del Camino de Hierro de Buenos Aires al Oeste. La primera locomotora fue la Porteña, había sido utilizada por los ingleses en la Guerra de Crimea, y luego la Argentina. También, arribó desde Gran Bretaña personal especializado y materiales para el tendido de vías, gracias a lo cual el 29 de agosto de 1857 se pudo inaugurar el primer tramo de la línea que iba de la estación del Parque (hoy Teatro Colón) a la estación Floresta.
Con el paso de los años, el Ferrocarril del Oeste creció en extensión y servicios, hasta que en 1859 llegó a Morón, esto permitió la llegada masiva de inmigrantes lo que significó un acelerado crecimiento demográfico y urbanístico para el partido.
En aquel momento, se realizaban tres viajes diarios a la estación del Parque, a las 7:35 de la mañana, 14:00 de la tarde y 7:30 de la noche. Cabe mencionar que Morón, en ese entonces, era una zona reconocida por la pureza de su aire y su clima benigno y el tren provocó la llegada de muchas veraneantes que la llamaban la "Córdoba chica".
Por otro lado, el ferrocarril también incrementaba el valor de los terrenos y en el partido se observa en el caso del molinero francés Augusto de La Roche, que en 1855 compró 30 manzanas cercanas al pueblo en 16.000 pesos, y vendió cada una de ellas unos años más tarde a un promedio de 10.000 pesos. El loteo de esta finca permitió una ampliación del radio urbano.
En 1872 Morón recibía cuatro trenes diarios, y la duración del viaje desde la capital se estimaba en 65 minutos. En 1925, había 65 servicios de Morón a Once con 15 minutos de diferencia, aumentando los domingos y feriados a 74. En 1934 circulaban entre Plaza Once y Morón un promedio de 75 trenes ida y vuelta.
Con la construcción de rutas y la generalización del transporte automotor el tren se volvió un medio de uso por toda la sociedad y la estación de Morón, que se convirtió en un importantísimo centro de transferencia hacia las barriadas obreras que surgieron con la industrialización, es un ejemplo de esa complementación: aparecieron en su entorno varias terminales de ómnibus y colectivos, como la de la antigua Plaza La Roche, que conectan la ciudad con su periferia o con otros partidos.
Por último, es importante mencionar que en todos eso años la línea siguió creciendo, en 1858 fue inaugurada la estación Ramos Mejía, en 1860 la estación Moreno, y más tarde llegaron otras que hoy son parte del Tren Sarmiento.

