A 111 años del récord militar de altura en El Palomar de la mano de Alfredo Agneta
Un 25 de junio, pero de 1913, el teniente Alfredo Salvador Agneta, que muchos reconocerán por la estación homónima del Tren Urquiza, entró a los libros de historia de la República Argentina al batir un importante récord en la Base Aérea de la localidad de El Palomar, al norte del partido de Morón.
Se trata de la marca militar de altura, que consiguió al elevarse con su Bleriot XI a alrededor de 2.500 metros (o lo que es lo mismo a 2,5 kilómetros) sobre los cielos del Oeste apenas un año después de que se inaugurara el primer curso de aviadores militares nacional.
Tras conseguir su diploma de piloto número 19 y recibir clases del mismísimo Jorge Newbery, se convirtió en el tercer oficial del Ejército Argentino en recibir este título civil, ya que por el momento no existía lo que hoy se conoce como la Fuerza Aérea (FAA).
Aquel 12/06/13, Agneta utilizó un monoplano que tenía una envergadura de 7, 81 metros y un motor de tres cilindros de la marca francesa-italiana "Anzani", cuya capacidad era de 25 caballos de fuerza. A su vez, poseía una longitud de 705 centímetros y una superficie alar de 14 metros cuadrados, entre otras características técnicas.
Su trágica muerte también la encontró en El Palomar
Tan solo dos años y pocos meses después de tal proeza, un trágico accidente acabaría con su vida también en la ciudad palomarense. El 28 de octubre de 1914 despegó junto al Doctor Felipe Madariaga en el Nieuport M-IV.
Hacia las 17:30 horas, el aeroplano se inclinó sobre el ala izquierda entrando en tirabuzón y esa arriesgada maniobra tuvo consecuencias fatales: chocó en un golpe seco contra el suelo y provocó el fallecimiento de ambos hombres mientras eran atendidos por los médicos del lugar.

