A 51 años de su fundación, la historia de Rafael Castillo el político de Catamarca que le dio nombre a la localidad
En 1974, el viernes 18 de octubre, el pueblo de Rafael Castillo se convirtió de manera oficial en una ciudad tras la sanción de la Ley Provincial N° 8252 por parte de la Legislatura Bonaerense, y a 51 años de su fundación, Viví el Oeste diario te invita a descubrir su historia.
El origen de su nombre tiene relación con un político catamarqueño, de nombre Rafael Castillo. Tras la compra y venta por parte de varios linajes, tales como los González, los Blanco y los Holsey, un abogado y político oriundo de Catamarca, Rafael Castillo, se hizo dueño de los terrenos a principios del siglo XX con una visión a futuro para desarrollar la industria del lugar.
La idea se impulsó con la llegada del antiguo Ferrocarril Midland, que el 15 de mayo de 1911 inauguró una estación gracias a la donación de las tierras de Castillo. Este hecho marcó un hito y se decidió bautizar a la ciudad con su nombre.
Antiguamente, el territorio estaba dominado por los hombres de Telomian Condie, el último cacique querandí que participó en la Batalla de La Matanza en la cuenca del río homónimo con el Riachuelo.
Luego de la conquista española, Juan Ruiz de Ocaña se quedó con la posesión, que pasó por su familia durante unos cuantos años. Años más tarde, Rafael Castillo pasa a ser dueño de los terrenos.
Los primeros pasos de la ciudad de Rafael Castillo
El origen de Rafael Castillo comenzó a tomar forma a principios del siglo XX. En 1912, por iniciativa de las familias Castillo y Blanco, se levantó la Iglesia de la Sagrada Familia –luego llamada Inmaculada Concepción–, uno de los primeros puntos de referencia del lugar. Cinco años más tarde, en la esquina de Victorino de la Plaza y Chavarría, abrió sus puertas la Escuela Primaria N° 14 (hoy ubicada en Granville al 2040). Para entonces, la población no superaba los 3.000 habitantes.
En aquel tiempo, la zona era predominantemente rural. Abundaban las quintas, los tambos, las granjas y los hornos de ladrillos. Fue recién en la década de 1940 cuando comenzaron los trabajos de pavimentación y un crecimiento demográfico más sostenido. Hacia 1950, el lugar incluso albergó corridas de toros en el histórico Tambo de Toledo, un espectáculo que convocaba a vecinos y visitantes que llegaban en tren, hasta su prohibición en 1953.
El avance urbano continuó en los años siguientes con la instalación de servicios esenciales. En 1961 se inauguraron la primera sala de primeros auxilios —atendida por el estudiante de medicina Alfonso Sakamoto— y un destacamento policial, hoy la Comisaría Distrital Oeste Tercera, que entonces estuvo a cargo de Emilio Garramendi.
La llegada del servicio telefónico y la electricidad en la década del 70 marcó un antes y un después. Para ese momento, la población ya se había duplicado y el proceso de urbanización era evidente. Con todas las condiciones dadas, Rafael Castillo fue oficialmente declarada ciudad el 18 de octubre de 1974.