Preocupación por un "mataperros" en La Matanza: apareció un pitbull decapitado en un predio
En el partido de La Matanza, vecinos de la localidad de Villa Luzuriaga hallaron un pitbull decapitado en un predio público donde juegan nenes y creció la preocupación por un "mataperros", ya que en noviembre pasado ocurrió un episodio similar en la zona.
De acuerdo al relato de la comunidad, el animal apareció con el pecho abierto y la cabeza separada del cuerpo en un terreno cercano a la Universidad Nacional de La Matanza, en San Justo. Cabe destacar que el espacio verde es utilizado por los vecinos a modo de esparcimiento y recreación.
El hecho derivó en una denuncia penal, llevada a cabo por el abogado Marcelo Chumbita, un profesional involucrado en la lucha por los derechos de los animales, quien remarcó que "esto no es un hecho aislado".
A través de redes sociales, el abogado expresó: "Entendemos que es hasta un modus operandi de la persona que hizo esto, si se puede decir persona, primero porque justo dos meses después (del primer animal encontrado el 5 de noviembre) y ahora hoy 5 de enero lo mismo".
"Realmente no podemos mostrar, las imágenes son muy fuertes, el perro está decapitado y cortado con un elemento que corta muy bien y sin signos de sangre, o sea que lo corta y lo trae. La preocupación nuestra y por eso hicimos la denuncia, e instamos a la fiscalía a que investigue y pida cámaras, es porque creemos que es la misma persona y que si hizo esto puede hacerlo también con personas", agregó Marcelo Chumbita.
El caso anterior en Villa Luzuriaga
El pasado 5 de noviembre fue hallado en las inmediaciones otro perro con heridas de características similares. En ese caso, el animal apareció sobre las vías del tren, a unas cuatro cuadras de donde fue encontrado el pitbull, lo que despertó fuertes sospechas entre los vecinos de la zona.
Esta coincidencia encendió la alarma en el barrio, donde muchos creen que ambos hechos podrían estar vinculados y haber sido cometidos por una misma persona. A su vez, no pasó inadvertido el lugar elegido para abandonar al animal, ya que se trata de un punto muy transitado.
Para varios frentistas, esto no sería casual y respondería a una intención deliberada de exhibir la violencia del ataque, lo que generó profunda preocupación y temor entre quienes viven y circulan por el área.