03/12/2025

¿Conviene invertir en una máquina de café para oficina o coworking?

El café es una de las bebidas más consumidas en el ámbito laboral.

Desde reuniones informales hasta momentos de concentración individual, se ha convertido en un elemento clave dentro de la rutina diaria. En este contexto, contar con una máquina de café en oficinas, estudios compartidos o espacios de coworking no es solo un beneficio extra para el equipo: es una inversión que impacta en el bienestar, la productividad y hasta en la imagen del lugar.

En Argentina, donde el consumo de café per cápita crece año tras año, cada vez más empresas y emprendedores apuestan por incorporar soluciones de café dentro de sus espacios laborales. Ya sea para mejorar el clima de trabajo, fidelizar colaboradores o simplemente ofrecer un servicio adicional que marque la diferencia, las ventajas de tener una máquina propia son claras.

Bienestar laboral: una pausa que suma

Ofrecer café de calidad dentro del lugar de trabajo se traduce en beneficios tangibles para los equipos. No se trata solo de una bebida caliente, sino de un pequeño ritual que mejora el ánimo, fomenta la interacción y brinda un momento de desconexión productiva.

Disponer de una máquina accesible dentro del espacio permite que:

  • Los empleados no tengan que salir a buscar café fuera del edificio.

  • Se generen espacios de socialización en áreas comunes como cocinas o livings.

  • Se reduzcan las pausas innecesarias por desplazamientos.

  • Se incentive un entorno más relajado y confortable.

En espacios de coworking, donde conviven múltiples profesionales, freelancers o startups, tener una máquina de café disponible favorece la conexión entre miembros, mejora la experiencia del usuario y puede ser un diferencial frente a la competencia.

Ahorro y practicidad a largo plazo

Muchos responsables de oficina creen que comprar una máquina es costoso o difícil de mantener, pero en realidad es una inversión que se amortiza rápidamente. Si sumamos el gasto diario en café de empleados o miembros de un coworking, vemos que en pocos meses el equipo puede estar más que justificado.

Además, los modelos actuales ofrecen opciones para todo tipo de necesidades:

  • Máquinas automáticas que muelen el grano al instante y preparan café con solo apretar un botón.

  • Máquinas para cápsulas, ideales por su limpieza, velocidad y variedad.

  • Equipos más robustos pensados para mayor caudal, perfectos para espacios grandes.

Sumado a esto, el mantenimiento básico suele ser simple (limpiezas periódicas, recarga de agua y control del sistema). Algunas tiendas incluso ofrecen servicio técnico y asesoramiento postventa, lo cual garantiza un uso prolongado sin complicaciones.

Valor agregado para clientes y visitas

En oficinas que reciben clientes, proveedores o colaboradores externos, ofrecer un buen café también contribuye a generar una impresión positiva. Es un gesto simple que eleva la percepción del servicio, muestra atención al detalle y crea un ambiente más cálido y profesional.

En coworkings, contar con una máquina de café visible y de libre acceso puede ser un factor decisivo para quienes buscan alquilar un espacio. Incluso, muchos espacios lo incluyen como parte del “combo” de beneficios, junto con WiFi, escritorios ergonómicos y salas de reunión.

Incorporar una máquina de calidad suma valor sin necesidad de grandes inversiones ni remodelaciones.

Café de calidad sin necesidad de un barista

Una gran ventaja de las máquinas modernas es que no hace falta ser un experto para preparar una buena taza. Gracias a los avances en automatización, hoy se puede tener café tipo espresso, lungo, capuccino o incluso con leche espumada en segundos, con resultados consistentes.

Esto permite ofrecer calidad sin necesidad de capacitación específica ni supervisión constante. Algunas opciones que podés encontrar en el mercado argentino incluyen:

  • Máquinas superautomáticas: con pantalla táctil, múltiples bebidas programadas y limpieza automática.

  • Máquinas de cápsulas compatibles: ideales para uso ocasional o espacios reducidos.

  • Modelos con doble grupo: pensadas para altos volúmenes, perfectas para coworkings grandes.

Lo importante es elegir el equipo adecuado según el flujo de consumo, la cantidad de personas y el presupuesto disponible.

Un diferencial para el employer branding

Cada vez más empresas prestan atención al bienestar integral de sus equipos. No se trata solo de salario y tareas, sino también de la calidad del entorno laboral. Contar con una zona de descanso bien equipada, donde haya café disponible, suma puntos en la experiencia del empleado.

Este tipo de detalles también refuerzan el employer branding, es decir, la imagen que una empresa proyecta como lugar para trabajar. En un contexto donde atraer y retener talento es clave, ofrecer beneficios tangibles como café de calidad puede inclinar la balanza.

En el caso de espacios compartidos, también ayuda a construir comunidad y sentido de pertenencia entre usuarios del coworking.

Posibilidad de monetización o servicio adicional

En coworkings o estudios compartidos, algunas máquinas pueden ser instaladas con sistemas de pago integrados. Esto permite monetizar el servicio ofreciendo cápsulas o bebidas a precio accesible, sin necesidad de personal exclusivo.

Incluso, en muchos casos los mismos proveedores ofrecen servicios llave en mano: máquina, instalación, cápsulas o café molido, mantenimiento y reposición periódica. Esto hace que el servicio se convierta en una fuente de ingresos pasivos o en un beneficio 100% gestionado por terceros.

También es posible integrarlo con snacks saludables, estaciones de hidratación o dispensadores para armar un microespacio gastronómico dentro del lugar.

¿Qué máquina de café conviene para cada tipo de espacio?

La elección depende del tipo de actividad, la cantidad de personas y el estilo del lugar. Algunas recomendaciones generales:

  • Coworking grande: máquina automática de alto rendimiento con variedad de bebidas.

  • Oficina mediana (10-30 personas): máquina superautomática o de cápsulas de uso intensivo.

  • Estudios pequeños o consultorios: máquina de cápsulas compacta y fácil de limpiar.

  • Oficinas con visitas frecuentes: modelo que combine calidad y estética (buen diseño suma).

Consultar con un proveedor especializado ayuda a encontrar la mejor opción sin gastar de más.